Un ministro se paró frente a los arquitectos y habló de edificios que se caen si nadie los usa. Detrás de esa frase hay cinco inmuebles históricos de Tucumán que ya están siendo tocados ladrillo por ladrillo.
El Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público de Tucumán, a través de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU), lleva adelante un plan de recuperación, mantenimiento y conservación de inmuebles que integran el patrimonio cultural de la provincia. La Capilla Nuestra Señora de la Candelaria, el Archivo General, el Registro Civil, la ESEA y la Casa de Gobierno son algunos de los edificios alcanzados por las intervenciones.
El marco del anuncio fue la jornada “Habitando Patrimonio”, organizada junto al Colegio de Arquitectos de Tucumán (CAT), que preside el arquitecto Jorge Rodríguez Vaquero, en coincidencia con el Día Mundial del Hábitat y la Arquitectura. El encuentro funcionó como espacio de reflexión e intercambio sobre la preservación y puesta en valor de los edificios históricos de la provincia.
“Un edificio histórico cerrado se destruye”
El ministro de Obras Públicas, Ing. Marcelo Nazur, fue el encargado de abrir el debate y dejó una definición que resumió el espíritu de la jornada: “El título de esta charla está muy acertado: el patrimonio se vive, se recorre y se disfruta. Un edificio histórico cerrado se destruye; un edificio histórico habitado tiene futuro”, expresó.
En la misma línea, el funcionario vinculó la conservación del patrimonio con la discusión sobre el rol del Estado en la obra pública. “Hay quienes piensan que la obra pública es un gasto que puede esperar. Con el gobernador estamos convencidos de que la obra pública es una inversión. Nos permite conservar, poner en valor y resignificar espacios que generan identidad, trabajo y que vuelven al servicio de la comunidad”, sostuvo Nazur, en referencia a la gestión que encabeza Osvaldo Jaldo.
Qué se hace en cada edificio
Las tareas que ejecuta la DAU se adaptan a las características y necesidades de cada inmueble. En la Capilla Nuestra Señora de la Candelaria, en Chicligasta, se renovaron los pisos, se intervinieron las cubiertas y se trabajó en la conservación de sus espacios.
En el Archivo General de la Provincia, las acciones incluyeron la reconstrucción de paredes linderas, la renovación de la pintura y el reacondicionamiento de puertas y mobiliario. En el Registro Civil, en tanto, avanza una renovación integral que contempla la conservación de los sectores históricos del edificio.
La Escuela Superior de Educación Artística (ESEA) recibió trabajos de mantenimiento, recuperación y ampliación de sus instalaciones. Y en la Casa de Gobierno se realizaron tareas de limpieza, recambio de luminarias y refacciones generales para preservar uno de los edificios más representativos de la provincia.
Según explicaron desde la cartera, el objetivo de estas intervenciones es prolongar la vida útil de los inmuebles, mantener sus condiciones de uso y recuperar espacios de valor histórico, arquitectónico y cultural para los tucumanos.
El desafío de adaptar sin perder la identidad
La directora de Arquitectura y Urbanismo, Ing. Beatriz Monasterio, puso el acento en la articulación institucional y en el trabajo sostenido en todo el territorio provincial. “Siguiendo los lineamientos de nuestro Gobierno provincial, trabajamos continuamente en el relevamiento, restauración y puesta en valor de los edificios patrimoniales de todo el territorio tucumano”, señaló.
La arq. Sepúlveda de Toselli, integrante del Departamento de Patrimonio de la DAU, describió el desafío de fondo que atraviesa cada obra: compatibilizar la conservación histórica con las necesidades actuales de los edificios. “Buscamos rescatar y devolver a la comunidad estos inmuebles, adaptándolos a nuevas funciones sin perder nuestra identidad edilicia y cultural”, afirmó.
De acuerdo con lo informado, la continuidad de estas acciones responde a una disposición del gobernador Osvaldo Jaldo, con el fin de preservar el patrimonio construido de Tucumán, sostener su valor histórico y garantizar que estos espacios sigan formando parte de la vida cotidiana de la comunidad.