Tucumán no produce café y un grupo de productores ya tiene 200.000 plantas para cambiar eso
En Tucumán no produce café nadie a nivel industrial, pero un grupo de productores ya tiene 200.000 plantas en marcha y pide financiamiento para despegar. ¿Qué les falta?
Un grupo de productores tucumanos pasó de germinar 20 semillas en un bidón cortado por la mitad a proyectar casi 200.000 plantas de café en cuatro años. El objetivo: producir café de especialidad a escala, industrializarlo en la provincia y atraer inversores.
"Hoy, industrialmente, no produce nadie en Tucumán. Nosotros vamos a ser los primeros", aseguró Andrés Martín, presidente de Simpro SRL, en una entrevista junto a Dante Delgado, del Consorcio Productivo para Economía Regional. Los emprendimientos están en El Cadillal, Alpapuyo y camino a Potrero de las Tablas, y preparan entre 100.000 y 150.000 plantines que estarían listos entre enero y febrero del próximo año.
El proyecto que busca escala
En Alpapuyo planificaron implantar unas 45.000 plantas en 15 hectáreas. El trabajo apunta a seleccionar variedades adaptadas al clima tucumano, resistentes a la roya y la antracnosis, y con alta productividad.
Los impulsores estiman que hay alrededor de 10.000 hectáreas con potencial para el café. Con una proyección de hasta 20 puestos de trabajo directos e indirectos por hectárea, Delgado dimensionó el impacto: "El día que haya 10.000 hectáreas plantadas de café, podría potencialmente darle trabajo a 200.000 personas". Es una estimación para un desarrollo a esa escala, no puestos existentes hoy.
La actividad no terminaría en el campo. Después de la cosecha sigue la cadena de despulpado, secado, tostado, molienda y envasado, más transporte, comercialización, degustación y catación. "Es un abanico muy grande de trabajo", remarcó Martín, que busca agregar valor al grano dentro de la provincia.
El mercado y la oportunidad local
Argentina consume café pero depende de las importaciones. Ingresan granos de Brasil, Colombia, Costa Rica y Perú, y los productores ven ahí una oportunidad para una oferta local. El proyecto apunta a cafés de especialidad, con variedades identificadas y producción diferenciada.
"Mercado hay. Y yo creo que es un producto que no tiene competencia. Es más, podemos ser hasta líderes", sostuvo Martín. Según contó, ya recibieron manifestaciones de interés para comprar el futuro café tucumano, incluso antes de tener producción industrial. A largo plazo, no descartan exportar.
Otro punto que remarcaron es que crecer no implica desmontar. "Para hacer café no necesitamos sacar los árboles", aseguró Delgado. Una alternativa es el cultivo en sotobosque, integrando las plantas al ambiente existente. También hicieron experiencias a cielo abierto en El Cadillal que, según explicaron, sobrevivieron y están próximas a producir.
El desafío ahora es conseguir escala. "Nosotros vamos a desarrollar 15 hectáreas en Alpapuyo, tenemos varios proyectos más, pero te imaginás si nosotros tuviésemos que llegar a 10.000 hectáreas: nos llevaría mucho tiempo", reconoció Martín. Por eso buscan que otros productores y empresarios se sumen. "Lo que necesitamos acá es el acompañamiento, gente que se sume, que quiera invertir", agregó.
Delgado también pidió herramientas de financiamiento: "Nos hace falta un poquito más que el Gobierno se acerque con líneas de financiamiento para que podamos despegar definitivamente y que los grandes inversores entiendan que es un proyecto viable, plausible y de gran rentabilidad".
El próximo 3 de octubre, Tapia será sede del primer Festival Nacional del Café, una jornada con degustaciones, charlas, música y actividades tradicionales para acercar el proyecto a nuevos productores e inversores.