Trump culpó a un gobernador republicano por la paliza electoral: qué dijo
Una gorra roja con la palabra VETO y un gobernador republicano en la mira: los movimientos de Trump después de la paliza electoral que le costó al Partido Republicano el control del Congreso.
Donald Trump salió a explicar la derrota republicana en las elecciones legislativas de Estados Unidos y encontró un responsable: el gobernador de Texas, Greg Abbott. Según el presidente, los demócratas se quedaron con el Congreso porque su nombre no figuraba en las boletas y porque el mandatario texano cambió de estrategia en los últimos meses.
“No estaba en la boleta y si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado en un alud total! Gracias por su atención a este asunto”, publicó Trump en Truth Social mientras avanzaba el escrutinio.
La frase llamó la atención porque durante toda la campaña el expresidente había planteado los comicios de medio término como un plebiscito sobre su gestión. Incluso les había pedido a los votantes que sufragaran como si su apellido estuviera en la boleta. En el último mes encabezó una veintena de actos electorales, pero los republicanos perdieron la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado.
El giro de Trump: de la negación a la negociación
En paralelo a sus críticas, el mandatario reconoció el resultado adverso en una entrevista con The New York Times. Allí se mostró dispuesto a trabajar con la nueva mayoría demócrata: “Totalmente dispuesto a aceptar esos resultados”, afirmó, y agregó: “Esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente lleguemos a algún acuerdo”.
El gesto contrasta con su postura previa a los comicios, cuando había condicionado el reconocimiento de los resultados a que la elección fuera “limpia”.
Además, publicó en Truth Social una imagen de su clásica gorra roja con la palabra “VETO” en letras blancas, una señal de que podría usar sus facultades presidenciales para bloquear iniciativas del Congreso.
Texas, el epicentro del enojo
El foco de la furia presidencial fue Texas. Allí el gobernador Abbott perdió su intento de reelección frente a la demócrata Gina Hinojosa. Trump acusó a Abbott de haberse convertido en un “republicano solo de nombre” durante los últimos seis meses y cuestionó su estrategia: según escribió, el gobernador había vuelto a su “fórmula original” y “eso no fue muy bueno”.
La victoria de Hinojosa tiene un peso simbólico fuerte: se convirtió en la primera mujer latina en ser elegida gobernadora de Texas y será la tercera mujer en ocupar ese cargo. El estado venía de décadas de predominio republicano.
Los demócratas también se impusieron en la elección al Senado, donde James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton, pese a las numerosas visitas de Trump para respaldar a su candidato.
En otro mensaje, el presidente anticipó que analizará las razones por las que los distintos postulantes republicanos ganaron o perdieron sus elecciones.
Con el Congreso en manos demócratas, Trump deberá afrontar mayores restricciones legislativas durante los dos años que le quedan de mandato.