Trump anuncia que objetivos en guerra con Irán están por cumplirse pero advierte con ataques devastadores
El presidente estadounidense asegura que los objetivos militares están por cumplirse pero amenaza con ataques devastadores si no hay acuerdo. ¿Qué implicaciones tiene esta postura para el conflicto y la economía global?
El presidente estadounidense Donald Trump declaró que los objetivos estratégicos en el conflicto con Irán están cerca de completarse, pero advirtió sobre una intensificación militar si no se alcanza un acuerdo, generando reacciones internacionales y afectando los mercados globales.
En su primer discurso formal a la nación desde la Casa Blanca sobre este conflicto iniciado hace un mes, Trump sostuvo que “esta noche me complace decir que estos objetivos estratégicos fundamentales están cerca de completarse”. El mandatario añadió que en las últimas cuatro semanas, las fuerzas armadas estadounidenses han logrado “victorias rápidas, decisivas y abrumadoras en el campo de batalla, victorias como pocas personas han visto antes”.
Trump aseguró que continuarán hasta alcanzar plenamente los objetivos y afirmó: “Gracias a los avances que hemos logrado, puedo decir que estamos en camino de completar todos los objetivos de Estados Unidos en breve, muy pronto”.
¿Qué amenazas planteó Trump?
El presidente advirtió sobre una intensificación de la ofensiva y posibles ataques adicionales si no se alcanza un acuerdo con Teherán. “Vamos a darles un golpe durísimo durante las próximas dos o tres semanas. Vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, afirmó Trump en declaraciones contundentes.
Además, señaló específicamente: “Si durante este período no se llega a un acuerdo, tenemos la vista puesta en objetivos clave. Si no se alcanza un acuerdo, atacaremos con fuerza todas sus centrales eléctricas, probablemente de forma simultánea”.
Trump ha sostenido en varias ocasiones que la guerra podría concluir en un plazo de dos a tres semanas, reiterando que los objetivos principales casi se han alcanzado. A pesar de este optimismo, el presidente ha amenazado con intensificar la ofensiva militar.
¿Qué contradicciones ha mostrado la administración?
El mandatario ha enviado mensajes contradictorios sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte de petróleo y otras materias primas. El martes, Trump sugirió que la reapertura del canal no era una prioridad esencial, pero el miércoles condicionó un posible alto el fuego a que el Estrecho esté “libre y despejado”.
Más temprano, Trump afirmó haber logrado un avance importante al señalar que el presidente de Irán buscaba un alto el fuego. No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán desmintió rápidamente esa versión y acusó a Washington de presentar demandas “maximalistas e irracionales”.
Trump señaló que “el cambio de régimen nunca fue nuestro objetivo”, aunque indicó que “el cambio de régimen se ha producido debido a la muerte de su líder original”.

¿Cómo afecta políticamente a Trump?
Durante las últimas semanas, el índice de aprobación de Trump ha descendido por debajo del 40%, mientras que el rechazo supera el 55%. Este deterioro se atribuye tanto a la percepción negativa de la guerra como al impacto económico que ha generado. El respaldo específico a la campaña en Irán también se mantiene en niveles negativos.
El encarecimiento de los combustibles ha sido notable, con el precio de la gasolina superando los USD 4 por galón (más de USD 1 por litro) por primera vez en años. La confianza de los consumidores se ha debilitado, lo que ha afectado la ya delicada posición de Trump en materia económica.
¿Qué impacto tiene a nivel internacional?
Las acciones del presidente han provocado malestar entre los principales socios de Estados Unidos. Trump ha pedido reconsiderar la permanencia del país en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), después de que los países europeos se negaran a respaldar la campaña en Irán. Esta postura amenaza con profundizar el daño diplomático ya causado por las disputas comerciales y otros desacuerdos recientes.
A nivel internacional, los mercados reaccionaron al tono más optimista del mandatario. Las bolsas globales repuntaron y el precio del petróleo Brent descendió un 2,7%, situándose en USD 101,16 por barril. Sin embargo, analistas advierten que el riesgo económico sigue siendo elevado, ya que el Estrecho de Ormuz continúa prácticamente cerrado y los precios del crudo permanecen altos. Cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo pasa por esa zona.
En el terreno militar, fuerzas de Estados Unidos e Israel han atacado miles de objetivos e infligido daños graves a la infraestructura militar iraní. Sin embargo, el régimen en Teherán continúa en el poder y el impacto económico se ha extendido a nivel global, lo que genera cuestionamientos acerca de la viabilidad de una solución definitiva.