Trujillo murió atropellado en junio y su familia pide que el caso deje de ser una simple muerte
La familia del subcomisario Trujillo no pide más pena: pide que el caso deje de ser una muerte al volante. Lo que reclaman ante el juez, adentro.
Familiares, ex compañeros y amistades del subcomisario Gabriel Trujillo se reunieron este viernes por la tarde para exigir que la causa por su muerte avance con una calificación más grave. El oficial de la Policía de Santa Cruz falleció a principios de junio cuando fue embestido por un automóvil mientras se trasladaba en moto.
El reclamo apunta a que el expediente que tramita el juez Marcos Pérez Soruco, en uno de los juzgados de instrucción penal de Caleta Olivia, sea recaratulado como homicidio doloso. Quienes impulsan el pedido sostienen que el conductor del vehículo actuó de manera intencional o, al menos, con conocimiento de que podía causar la muerte, y que además manejaba en estado de ebriedad.
Cómo fue el siniestro
Trujillo se desplazaba con su moto desde Caleta Olivia hacia Cañadón Seco para cumplir con un servicio adicional. En ese trayecto fue embestido desde atrás por un VW Polo que circulaba a excesiva velocidad, conducido por Cristian Alonso.
La familia del subcomisario insiste en que las circunstancias del hecho no pueden quedar encuadradas en una figura más leve. La recaratulación como homicidio doloso implicaría reconocer que el conductor asumió el riesgo de provocar la muerte, algo que el juzgado todavía debe definir.
El pedido del padre
Julio Trujillo, padre del oficial, reiteró ante los medios el reclamo de “máximo castigo” para el responsable de la muerte de su hijo. También agradeció a todas las personas que acompañan a la familia y les dan fuerzas para seguir luchando para que se haga justicia.
La convocatoria de este viernes no es la primera: los allegados a Trujillo vienen sosteniendo el pedido de una condena ejemplar desde el mismo momento en que se conoció el fallecimiento, ocurrido a comienzos de junio.