Trigo en jaque: 100 mil hectáreas sin sembrar y el barro complica el final de la campaña
El barro y la falta de semilla amenazan 100 mil hectáreas de trigo en la zona núcleo. ¿Lograrán sembrarse a tiempo o el maíz se llevará la partida?
El final de la siembra triguera en la zona núcleo está contra las cuerdas: quedan 100.000 hectáreas pendientes y el barro, sumado a la falta de semilla de ciclo corto, pone en riesgo su implantación. Con un avance del 92%, los productores miran al cielo y a los insumos.
Las lluvias del otoño, que dejaron más de 300 mm en el NO de GEA, y las precipitaciones de la semana pasada mantienen los lotes embarrados. En el sur de Santa Fe, falta sembrar el 7% del área prevista; en el norte bonaerense, el 17%. En localidades como Fuentes advierten: “Hay lotes con barro y algunos productores están sembrando en condiciones poco adecuadas. Ya deberíamos haber terminado”.
¿Por qué dudan en sembrar trigo?
Dos factores juegan a favor y en contra. Por un lado, la reciente baja de la urea y la ausencia de lluvias pronosticada para la próxima semana alientan a terminar la siembra. Por otro, la posibilidad de pasar a maíz gana terreno. La proyección de un fenómeno “Niño” fuerte sugiere que el agua no será limitante, lo que abre la puerta a cambiar de cultivo.
En Bigand, los pocos lotes que quedaron sin trigo no irían a maíz sino a soja de primera, contrariando la tendencia general. En Río Tala y San Pedro, las lluvias coincidieron con la ventana de implantación de los ciclos largos, lo que complicó la planificación.
Girasol: ¿pierde protagonismo?
Con un “Niño” en puerta, el girasol cedería área en la región núcleo, aunque no en todas las zonas. En Bigand, la siembra aumentaría entre un 30% y un 50% respecto del ciclo pasado, pero exige “manejo fino, con buena fertilización y correcta elección de híbridos”, según los técnicos. En el sudeste cordobés, en cambio, habría alcanzado un techo: “con mejores perspectivas hídricas, muchos productores volverían a apostar por la soja”.
Diversificación invernal: camelina, carinata y legumbres
Alternativas como camelina, carinata y legumbres ganan espacio. En Bigand estiman aumentos interanuales del 20% en camelina y del 10% en legumbres. La arveja también crece por no requerir fertilización nitrogenada, aunque en años muy húmedos la calidad puede comprometerse. “Tanto camelina como carinata necesitan nitrógeno, unos 100 a 120 kg/ha. Esto frenó algunas decisiones cuando la urea estaba cara”, explican desde Cañada de Gómez.
Otoño lluvioso y frío polar: ¿aliados contra la chicharrita?
El otoño de 2026 dejó un promedio de 211 mm, con distribución más pareja que otros años. Las máximas se registraron en Pozo del Molle (325 mm) y Montes de Oca (307 mm). Pero el frío también fue protagonista: el viernes pasado fue el día más frío del año, con temperaturas máximas que no superaron los 11°C. Según Elorriaga, “la presencia de dos sistemas está impulsando aire muy frío desde Ushuaia hacia el centro del país”.
Las heladas ya llegaron al norte de Córdoba y sur de Santiago del Estero, pero no al norte de Santa Fe y Chaco, zonas críticas por la chicharrita. Los productores cruzan los dedos: “Los valores mínimos podrían intensificarse y ubicarse varios grados por debajo del cero, provocando heladas de amplia cobertura”, concluyó Elorriaga.
