Tres sueldos que no llegan a fin de mes: lo que hacen los tucumanos para estirar la plata
En el microcentro de San Miguel de Tucumán, tres historias muestran cómo se aprieta el presupuesto cuando la plata no alcanza: dejar de cocinar a la noche, reducir la carne o seguir trabajando después de jubilarse. Lo que contaron los vecinos sobre cómo llegan —o no— a fin de mes.
En la peatonal del microcentro de San Miguel de Tucumán, un móvil de FM La Tucumana 95.9 salió a preguntar cómo se arreglan los vecinos para cerrar el mes. Las respuestas, lejos de ser un alivio, mostraron un mismo patrón: la plata se termina antes de lo previsto y las estrategias para estirarla ya rozan lo cotidiano.
El periodista Franco Carletto, en el programa La Tucumana de Mañana, conversó con trabajadores y jubilados que describieron con detalle cómo administran ingresos que, según relataron, no alcanzan para cubrir todo el mes. No se trata de un relevamiento estadístico, sino de experiencias particulares que, sumadas, dibujan un panorama.
El sueldo que se esfuma antes de la mitad del mes
Claudia trabaja en la administración pública y tiene dos hijas. Su testimonio es uno de los más crudos: el sueldo se le agota antes de llegar a la mitad del mes y, para sostener los gastos de la familia, tiene que echar mano a las tarjetas de crédito.
La mujer consideró insuficientes los aumentos salariales de entre el 2% y el 5% que mencionó para su sector, sobre todo si se los compara con la suba de los productos de la canasta familiar. En su casa tomaron una decisión que habla a las claras del ajuste: dejaron de cocinar por las noches y optan por un té, con la idea de reservar los alimentos para el día siguiente.
Jubilado y vendedor ambulante: la doble jornada que no rinde
Francisco es jubilado, pero además sale a vender de forma ambulante. Percibe 350.000 pesos netos por mes, un monto que ya viene descontado por la moratoria previsional. Ese ingreso, según contó, no le alcanza para cubrir sus necesidades, por lo que todos los días arma su puesto en las ferias.
En su hogar también apretaron el presupuesto: redujeron el consumo de carne. Y a eso le sumó otra queja que afecta directamente a su actividad: las ventas en la peatonal cayeron, y él atribuye parte de esa baja a que muchos consumidores prefieren comprar en los comercios de sus propios barrios.
La jubilada que sigue trabajando y paga sus remedios de bolsillo
Hilda es otra de las voces que retratan la situación. Trabajó de manera independiente como monotributista y hoy cobra un haber mensual de 300.000 pesos. Para complementar ese ingreso, continúa haciendo tareas administrativas mientras intenta afrontar deudas y los gastos de todos los días.
Vive sola y padece una afección cardíaca. Según relató, debe pagar de su propio bolsillo los medicamentos que no tienen cobertura de PAMI, lo que representa una carga extra para una economía que ya venía ajustada.
Un mismo patrón: achicar, endeudarse o seguir trabajando
Los relatos recogidos en el centro tucumano muestran que, cuando los ingresos no alcanzan, las salidas son siempre parecidas: reducir la compra de alimentos, postergar gastos, recurrir al crédito o seguir trabajando después de la jubilación.
El móvil de FM La Tucumana 95.9 puso el foco en esas historias y en la preocupación de quienes intentan sostener sus hogares con ingresos que, según contaron, no llegan a cubrir todo el mes.