Tres semanas sin basura y sin sueldos: el pueblo que quedó rehén de un intendente atrincherado
Los empleados municipales de Villafañe no saben si cobrarán el sueldo, los kioscos ya no les fían y la basura lleva tres semanas sin juntarse. El intendente destituido sigue atrincherado en el edificio y nadie responde. ¿Hasta cuándo aguantan?
Los empleados municipales de Mayor Villafañe atraviesan un fin de mes crítico. A 15 días de que el destituido intendente Víctor «Sato» Osorio se atrincherara en el edificio comunal, los trabajadores no saben si cobrarán sus haberes y la recolección de residuos lleva tres semanas casi paralizada.
La situación fue expuesta por el delegado de ATE, César Villasanti, en diálogo con el programa radial "Algo Está Pasando" (FM VLU 88.5, Grupo de Medios TVO), conducido por Fernando López y Daniel Moreira Viera.
El mensaje de Osorio y la respuesta del gremio
Pese a que el Concejo Deliberante ya formalizó su destitución, Osorio difundió un mensaje en redes sociales para llevar tranquilidad: «Queremos llevar tranquilidad y garantizar que el pago de los sueldos son prioridad. Estamos a resguardo de las definiciones y herramientas legales correspondientes para avanzar. Seguimos trabajando por el derecho de cada trabajador municipal».
Para el gremio, esas palabras no alcanzan. Villasanti señaló que la representación legal del sindicato ya inició acciones judiciales: «Nosotros estamos esperando a ver qué hace el abogado, porque antes de esto él ya estaba destituido. Él se cree todavía intendente, pero acá ya no tiene firma».
Sin fiado y con fecha límite
Con el cierre de mes encima, las alternativas para sostener el día a día se agotan. «Los comerciantes de los kioscos ya no nos están fiando. Los empleados municipales estamos en una situación crítica porque no sabemos si vamos a cobrar o no. Desde ATE nos dicen que vamos a cobrar tarde o temprano, pero el tema es que si es tarde, se complica mucho», remarcó el delegado.
La paciencia tiene un plazo concreto: «Tenemos un plan de lucha y el miércoles es el último día hábil que tienen para depositarnos los sueldos. Si no cobramos el último día del mes, alguna medida vamos a tomar. Hay que recordar también que la fecha límite final para que se venza todo es el 10», advirtió.
Denuncia por persecución y servicios colapsados
Villasanti también relató que fue apartado de su lugar de trabajo por su rol gremial: «A mí me corrieron por ser empleado y delegado. Hice la denuncia correspondiente porque me buscaron, me sacaron y no me dejaron entrar más a mi lugar de trabajo. Desde ahí no hemos vuelto a ingresar para no generar enfrentamientos, pero lo que ellos hicieron es ilegal, están cometiendo un delito al mantener tomado el municipio».
El impacto no es solo salarial. La recolección de residuos se hizo apenas dos veces en tres semanas. «Al principio hubo gente que ayudó, pero ahora la situación es muy seria. Van tres semanas con la municipalidad tomada y no se junta la basura del pueblo», describió. Y anticipó la sobrecarga que vendrá: «El trabajo que se viene va a ser doble, porque toda la mugre acumulada no se junta de la noche a la mañana. Y con estos calores que se vienen va a haber que trabajar mañana y tarde».
Sobre la intendenta interina, Estefanía Silva, indicó que la parálisis institucional le impide actuar: «Ella está esperando lo que resuelva la justicia. En este momento no se puede sacar ni una sola herramienta ni maquinaria de la municipalidad porque está todo bloqueado adentro por Osorio».
Alerta en el interior formoseño
Tras la entrevista, los periodistas López y Moreira Viera analizaron el trasfondo político y cuestionaron la falta de intervención del Ministerio de Gobierno o de la Subsecretaría de Municipios para mediar en un conflicto que deja a familias enteras sin sustento.
También señalaron que la crisis de Villafañe no sería un caso aislado: durante el fin de semana comenzaron a circular versiones sobre tensiones similares en otros municipios, entre ellos Laguna Blanca, donde la oposición en los concejos deliberantes podría buscar avanzar institucionalmente sobre las intendencias. Esos movimientos empiezan a perfilar las disputas de poder con miras a 2027.