Tres rosarinos capacitan a más de 18 empresas en IA: el método que no esperaban
Guillermo Seifert y Juan Ignacio Gerini se conocieron cursando Ingeniería Industrial y armaron una comunidad de IA en Rosario. Lo que empezó como un grupo de WhatsApp terminó en una empresa que ya capacitó a más de 18 organizaciones. El método que usan, en la nota.
Tres profesionales de Rosario convirtieron una comunidad de inteligencia artificial en una empresa que ya capacitó a más de 18 organizaciones de la ciudad y la región en apenas nueve meses. Lo que empezó como un espacio para intercambiar experiencias derivó en un método de trabajo que promete resultados concretos en pocos encuentros.
Detrás de la apuesta están los ingenieros industriales Guillermo Seifert y Juan Ignacio Gerini, junto al desarrollador Diego Boni. Los tres se conocieron alrededor de Birria, una comunidad de inteligencia artificial que arrancó en Rosario en 2023.
La distancia entre pagar una suscripción a una plataforma de IA y lograr que esa tecnología realmente ahorre tiempo o mejore un proceso es el espacio que este equipo decidió ocupar. Así nació CRIA, la firma que hoy capacita a empresas grandes, chicas y de todo tipo.
“En enero de este año dimos la primera capacitación en inteligencia artificial a una empresa y nos dimos cuenta de que estábamos instalando una metodología y aportábamos mucho valor en muy pocos encuentros, porque hacíamos capacitaciones aplicadas”, señaló Seifert a Negocios. “La verdad es que no esperábamos tanto crecimiento en tan poco tiempo. En los primeros nueve meses ya estamos capacitando a más de 18 organizaciones de Rosario y la región”.
Una metodología basada en problemas reales
CRIA se conformó con un equipo donde los saberes de cada socio confluyen para crear una metodología adaptable. “Surgió por las habilidades de cada uno, teniendo en cuenta en qué éramos mejores o en qué nos especializábamos”, explicó Boni, quien aporta la mirada más técnica.
El enfoque se centra en desarrollar ejemplos y soluciones aplicados a problemas reales de los equipos que capacitan, en lugar de ofrecer contenidos genéricos. “Eso nos distingue de cualquier video de YouTube”, destacó Seifert. Según explicó, los casos que presentan están diseñados para generar un impacto concreto y quedar funcionando dentro de la empresa. “En solamente tres encuentros, por ejemplo, pueden quedar proyectos andando que solucionen una conciliación que antes llevaba semanas”.
Actualmente, CRIA cuenta con un equipo de más de 10 personas, entre formadores y especialistas. Para adaptar las soluciones, Gerini realiza un relevamiento previo que contempla el nivel de madurez digital de la empresa y el grado de ordenamiento de sus procesos. A partir de entrevistas con quienes llevan adelante cada tarea, identifica las necesidades y define qué tipo de acompañamiento resulta más adecuado.
Con esa información, se diseñan encuentros que combinan contenidos generales con aplicaciones específicas sobre las tareas relevadas. El modelo puede aplicarse tanto en un área comercial de una empresa grande como en una pyme industrial. “Por ejemplo, para un área comercial podemos armar en muy pocos minutos un proyecto que genere propuestas en PDF personalizadas, con los logos y colores de la empresa. Eso permite automatizar buena parte del proceso y ahorrar muchísimas horas de trabajo”, explicó Gerini.
Clientes y alcance del trabajo
La firma se encuentra inmersa en proyectos con entidades como La Bolsa de Comercio, la Municipalidad, Macroagro, la vertical agropecuaria del Banco Macro y organizaciones como Agricultores Federados Argentina (AFA) y Sonder.
Los socios destacan que donde más impacta la inteligencia artificial al día de hoy es en tareas de gestión administrativas, contables, legales y financieras que tienen que ver con lo lingüístico y que se pueden hacer de manera online. Pero también recomiendan que esas tareas tengan una supervisión humana y que los equipos entiendan que, si bien hay tareas donde conviene automatizar, hay otras donde todavía no lo aconsejan.
Seifert fue contundente en este punto: “nosotros acompañamos en entender en qué parte del proceso se aplica la IA y en qué parte hay que pulir aspectos humanos o institucionales. Hay una curva de aprendizaje, pero nuestro valor está en saber dónde y cómo aplicar la herramienta para que el proceso completo sea eficiente”.
Para los empresarios, más que reemplazar trabajos completos, la IA llegó para reemplazar tareas, modificando los flujos de trabajo y la forma en que están organizadas las empresas. “A mí me pasó como desarrollador, primero pensé que me iba a quedar sin trabajo, pero hoy sigo siendo desarrollador y realizando proyectos potenciados con la IA. La uso a mi favor para escalar en calidad y en tiempo lo que venía haciendo”, indicó Boni.
Seifert aseguró que estamos en un momento clave para decidir qué cosas no se quieren delegar en la IA y qué cosas sí: “hay que usarla con criterio y eso no se puede delegar”. A su vez, sostuvo que el principal problema en la adopción se empieza a ver en los puestos juniors, ya que muchas empresas no están echando gente, pero tampoco están contratando gente que inicia. “Tareas repetitivas o manuales que antes hacía un junior, como escribir código a mano o hacer conciliaciones bancarias, hoy se resuelven con IA con un nivel de certeza mucho mayor”, indicó.
El trabajo de CRIA no se agota en la adopción dentro de las empresas. También forman parte activa de la comunidad académica de Rosario, en espacios como la UCEL, UGR y Tecnoteca. “Estamos muy comprometidos con el ecosistema y esto se retroalimenta con la marca personal de cada uno”, señaló Seifert.
Todo este capital social acumulado y el hecho de estar acostumbrados a hablarle al público general y también al técnico hicieron que la empresa creciera de forma acelerada. “Lograr la confianza de más de 18 clientes en solo nueve meses tiene que ver con una propuesta de servicio muy accesible. El relevamiento no dura más de una hora y media y son tres encuentros de dos horas, en los que buscamos generar cambios inmediatos”, expresó Gerini. Agregó que además de capacitar equipos, cuando no hay tiempo para automatizar, pueden formar referentes internos en inteligencia artificial o sumar ‘aceleradores de IA’ dentro de las empresas.
De comunidad a semillero
Antes de convertirse en una empresa, los fundadores de CRIA ya venían construyendo en Rosario un espacio para hablar de inteligencia artificial. Birria nació a comienzos de 2023 por iniciativa de Seifert y Gerini, quienes se conocieron cursando Ingeniería Industrial. Se preguntaron si había más personas interesadas y así surgió una comunidad abierta, con actividades gratuitas y propuestas para acercar la IA a públicos no técnicos.
El espacio fue también el punto de encuentro con Diego Boni. “Cuando vi que había una comunidad en Rosario que estaba usando y hablando de esto, dije: ‘tengo que estar ahí’”, contó. A partir de ese vínculo comenzaron a combinar sus perfiles y a trabajar juntos, primero desde la comunidad y luego en la creación de CRIA.
Hoy Birria reúne a más de 550 personas en un grupo de WhatsApp de la región y organiza actividades como la “Degustación de guías”, un encuentro que busca acercar la inteligencia artificial de manera informal y accesible. Con el tiempo, la comunidad también pasó a formalizarse como la Fundación para la Democratización de la Inteligencia Artificial.
Para los socios, ese ecosistema fue clave para el crecimiento de CRIA. “Tratamos de bajar esa barrera técnica tanto en Comunidad Birría como en CRIA y mostrar que la potencia de las herramientas de inteligencia artificial está en la posibilidad de que entre en el público que no es técnico y que piensa que no va a poder entender de este tema”, explicó Gerini.
Consultados sobre qué recomendación les darían a las pymes que todavía dudan si incorporar inteligencia artificial, remarcaron que el desafío no pasa solamente por animarse a usarlas, sino por generar las condiciones internas para adoptarlas con rapidez y criterio.
“Las pymes necesitan organizaciones que tomen decisiones rápido. El área de sistemas, recursos humanos y la gerencia tienen que estar completamente alineadas. Por eso capacitamos también a mesas ejecutivas para agilizar la toma de decisiones. Hay que aprender a convivir con la incertidumbre y adoptar la flexibilidad como una cualidad central. Hay metodologías del mundo de las startups que ayudan a llevar esa agilidad de manera ordenada y gobernada”, señalaron.
Ver esta publicación en Instagram