El ministro Nazur se sentó con Macchiarola y García Biagosch para definir qué jurisdicción paga cada parte. Hay tres puntos elegidos y un detalle en el cruce con Perón que todavía no se resolvió.
El Camino del Perú, uno de los corredores más castigados del área metropolitana, tendrá tres intervenciones puntuales para destrabar los puntos donde el tránsito colapsa a diario. El proyecto lo elaboró la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y quedó acordado en una reunión que encabezó el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, con el intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, el delegado comunal de Cebil Redondo, Gastón García Biagosch, y autoridades del organismo vial.
La inversión prevista ronda los $2 mil millones. La intención oficial es firmar la próxima semana un convenio con el gobernador Osvaldo Jaldo para formalizar qué jurisdicción se hace cargo de cada parte y, después, definir el cronograma. Una vez que arranquen, los trabajos podrían demandar unos tres meses, aunque todavía no hay fecha confirmada para el inicio.
Rotonda en la Curva de los Vega
El primer frente de obra estará en la Curva de los Vega. Allí se construirá una rotonda sobre el Camino del Perú que permita conectar con la prolongación de la calle Fanzolato.
Ese distribuidor vial abrirá un acceso alternativo entre Cebil Redondo y Yerba Buena, con la idea de repartir mejor el tránsito y que los vecinos no dependan siempre de los mismos recorridos. Para concretarlo habrá que ampliar la calzada de la ruta 315 en el sector de la rotonda, y la Provincia se hará cargo de pavimentar los 150 metros que faltan para completar el enlace entre Fanzolato y el Camino del Perú. La iluminación del nuevo cruce quedará en manos de la comuna de Cebil Redondo, un punto que las autoridades consideran clave para la visibilidad y la seguridad nocturna.
El diseño, según se explicó, contempla el crecimiento urbano que se espera en la zona, donde la expansión de barrios y emprendimientos inmobiliarios va a aumentar la demanda de nuevas vías de circulación.
San José: 2,5 kilómetros más anchos
La segunda intervención se desarrollará en San José, sobre unos 2,5 kilómetros del Camino del Perú entre las calles Los Cerezos y Nicolás Avellaneda, en el tramo que va de un corralón a La Rural.
La calzada se ensanchará 2,5 metros hacia cada lado, lo que permitirá habilitar dos carriles por sentido. La obra incluye la pavimentación de las banquinas actuales y la construcción de cordones cuneta en ambos márgenes de la ruta.
Además de sumar capacidad vehicular, esas estructuras mejorarán el drenaje del agua de lluvia y reducirán los problemas que aparecen con cada precipitación. Desde el Ministerio de Obras Públicas sostienen que la ampliación achicará las demoras en uno de los sectores donde el espacio disponible ya no alcanza para absorber el volumen de tránsito.
El cruce con Perón y Belgrano
El tercer punto es el cruce del Camino del Perú con las avenidas Presidente Perón y Belgrano, otro de los lugares donde se forman congestionamientos habituales.
Allí se sumará un carril adicional para los vehículos que circulan de norte a sur por la ruta 315 y necesitan doblar hacia el oeste para entrar a Yerba Buena por la avenida Perón. La idea es que ese movimiento se haga con un giro libre, para que los autos que esperan el semáforo no armen filas largas ni traben a quienes siguen por el Camino del Perú.
Para ganar espacio se reducirá el ancho del cantero central y se harán adecuaciones sobre la infraestructura existente. El proyecto también prevé trabajos en el sector del canal y el análisis de una posible reubicación de la vereda. En las conversaciones se evaluó, además, la construcción de un nuevo puente peatonal para quienes cruzan esa intersección a pie. La Municipalidad de Yerba Buena será la responsable de ejecutar las modificaciones en ese cruce.
Paliativo, no solución de fondo
Nazur contó que las tres obras se eligieron tras identificar los principales puntos de saturación de la ruta y evaluar alternativas que pudieran hacerse con los recursos disponibles hoy. El funcionario reconoció que no representan una solución definitiva para los problemas del Camino del Perú, pero afirmó que mejorarán la fluidez y reducirán los riesgos de las maniobras vehiculares.
El corredor soporta una presión creciente por la expansión urbana de Yerba Buena, San José, Villa Carmela y Cebil Redondo, cuyos habitantes lo usan a diario para ir a colegios, comercios y trabajos. El aumento del parque automotor y la concentración de viajes en horas pico agravaron las dificultades, sobre todo en las intersecciones donde confluyen vehículos de distintos puntos del área metropolitana.
Las autoridades provinciales admiten que más adelante hará falta avanzar con proyectos de mayor envergadura para adaptar la infraestructura vial a las necesidades actuales. Mientras esas soluciones siguen pendientes, la Provincia y los municipios involucrados apuntan a intervenir los sectores más conflictivos para sumar capacidad de circulación, ordenar los accesos y mejorar la seguridad de conductores y peatones.
