Tres misiles cayeron sobre un campamento en Yemen: los hospitales ya no dan abasto
Tres proyectiles balísticos, un campamento de reclutas recién incorporados y una provincia clave para el abastecimiento militar. Los hospitales de Shabwa quedaron desbordados y desde Riad ya tomaron una decisión drástica.
Un ataque con misiles balísticos sacudió este lunes el sur de Yemen y dejó un saldo que ya se cuenta entre los más letales de la guerra civil: al menos 50 soldados muertos y más de 100 heridos, según informó el vicegobernador de Shabwa, Fahad al Khalifi, a la agencia AFP. Algunos de los heridos se encuentran en estado crítico y los hospitales de la región están desbordados.
El bombardeo apuntó contra el campamento de Al-Alam, en la provincia de Shabwa, donde se concentraba un grupo de nuevos reclutas de las fuerzas leales al gobierno yemení reconocido internacionalmente. De acuerdo con funcionarios militares, los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, dispararon tres proyectiles contra el establecimiento.
Qué se sabe del ataque
El coronel Majed al-Nazili, vocero del Ejército yemení, confirmó que los tres misiles balísticos impactaron contra un centro de entrenamiento de fuerzas policiales y de seguridad. El campamento está ubicado en el distrito de Jardan, al norte de Ataq, la capital provincial.
Su posición tiene un valor estratégico: se encuentra sobre una ruta que conduce a Marib, una provincia bajo control del gobierno y atravesada por corredores de abastecimiento clave para sus fuerzas militares. Según uno de los funcionarios militares, los soldados atacados integraban una unidad de creación reciente, la Fuerza de Intervención Rápida, desplegada para reforzar la defensa de la zona.
El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al-Alimi, condenó el bombardeo y prometió una "respuesta firme". Según explicó, las víctimas eran jóvenes reclutas llegados de distintas regiones del país.
Riad, en alerta: el teletrabajo llega por la guerra
La violencia también empezó a modificar la rutina en Arabia Saudita, que en las últimas semanas se convirtió en uno de los blancos principales de los ataques hutíes contra aeropuertos, instalaciones energéticas y posiciones militares.
Organismos gubernamentales sauditas dispusieron este lunes que parte de sus empleados trabaje desde sus casas, una medida que replicaron numerosas compañías instaladas en los principales centros financieros de Riad. Trabajadores de varias dependencias estatales recibieron comunicaciones internas que fijaban el teletrabajo durante buena parte de la semana, según AFP.
"Se ha decidido implementar el trabajo a distancia de lunes a jueves de esta semana. Pedimos a todos que continúen normalmente con sus actividades", señalaba uno de los mensajes enviados el domingo por la noche.
La disposición también alcanzó al Kingdom Centre, la torre de 99 pisos en el centro de Riad que alberga, entre otras dependencias, la oficina regional del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sus administradores pidieron a los empleados trabajar de manera remota hasta nuevo aviso.
Las embajadas de Estados Unidos en distintos países de Medio Oriente exhortaron este lunes a sus ciudadanos a extremar la vigilancia ante lo que describieron como un "complejo entorno de seguridad" y advirtieron que los ataques podrían extenderse rápidamente más de las zonas inicialmente afectadas.
Una tregua que se rompe y un conflicto que se agranda
La ofensiva contra el campamento de Shabwa llegó después de otro fin de semana de enfrentamientos intensos en Yemen. El domingo, un ataque aéreo atribuido a las fuerzas lideradas por Arabia Saudita dejó al menos nueve muertos, entre ellos cinco niños y dos mujeres, en la provincia norteña de Saada, controlada por los hutíes, según el Ministerio de Salud administrado por los insurgentes. Arabia Saudita no hizo comentarios inmediatos.
La nueva escalada terminó de romper la relativa calma que regía desde el acuerdo de alto el fuego de 2022, que había reducido de manera considerable los combates en la guerra civil yemení.
Los hutíes, con respaldo iraní y control de Saná y amplias regiones del norte del país, retomaron sus ataques contra territorio saudita en respuesta al apoyo militar que Riad brinda al gobierno yemení reconocido internacionalmente.
En paralelo, los insurgentes avanzaron sobre nuevos territorios de la costa del mar Rojo, cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo por su conexión con el canal de Suez.
La coalición liderada por Arabia Saudita lanzó este mes una ofensiva militar para recuperar esas posiciones, en medio de una espiral de ataques y represalias que alimenta el temor a una confrontación regional más amplia, con consecuencias para la seguridad y el comercio internacional.