Tres meses sin una gota de lluvia: el fuego arrasó campos del oeste formoseño y ahora todos miran al cielo
Más de tres meses sin lluvias importantes, vientos del norte y temperaturas altas convirtieron al oeste formoseño en una bomba de tiempo. El fuego ya dejó animales muertos y heridos, infraestructura dañada y una comunidad entera luchando contra las llamas. ¿Qué encontraron los bomberos cuando llegaron a los parajes más aislados?
La combinación de altas temperaturas, más de tres meses sin precipitaciones importantes y vientos del norte convirtió al oeste de Formosa en un polvorín. El humo y el avance impredecible de las llamas pusieron en alerta a comunidades rurales y parajes del departamento Ramón Lista, donde bomberos, municipios y pobladores trabajaron codo a codo para frenar el fuego.
El jefe de la Estación Experimental del INTA en Ingeniero Juárez, Juan José Pérez, analizó el panorama en el programa Algo Está Pasando, que se emite por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, de lunes a viernes de 9 a 12, con la conducción de Fernando López y Daniel Moreira Viera.
El frente principal, contenido
Tras jornadas intensas de trabajo en el terreno, los equipos lograron detener el avance del frente ígneo de mayor envergadura, el que amenazaba sectores urbanos y periurbanos. «En conversaciones con el intendente de Ingeniero Juárez esta mañana nos confirmaron que lograron contenerlo. Estuvieron trabajando ayer y antes de ayer, y se logró contener el foco principal que venía desde la zona del Bañado la Estrella, ahí en la zona de la defensa», explicó Pérez.
El especialista destacó además el cambio en las condiciones climáticas de las últimas horas, clave para enfriar el suelo y apagar los braseros residuales. «Medianamente estaba controlado y lo bueno es que por lo menos ahora en Juárez está empezando a llover, así que ojalá que llegue esta lluvia para allá y ayude a sofocar esos focos de incendio que había», señaló.
Pérdidas en animales y daños en la infraestructura rural
El fuego no solo quemó campos y vegetación autóctona: golpeó de lleno los medios de vida de las familias rurales. La zona castigada está habitada mayoritariamente por pequeños productores cuyos rodeos y corrales sufrieron las consecuencias directas. «Todas esas zonas son de pequeños productores que están en el sector y la verdad que todavía no hay un número cierto, pero se observaron y por comentarios de la gente que estuvo trabajando en el lugar hay bastantes pérdidas en cuanto a animales, daños sobre todo a algunas infraestructuras y a muchos animales también con varias lesiones por el fuego», sostuvo.
La dispersión geográfica complica la logística. «La mayor parte de la zona es así, son puestos o casas que están aisladas en una distancia bastante prolongada una de otra, aunque existan algunos centros que acumulan un poco más de población», detalló Pérez, y mencionó parajes como Vaca Perdida, Pozo de Maza y La Rinconada como algunos de los más afectados.
Bomberos de guardia y una comunidad que se puso al hombro la emergencia
Consultado sobre la capacidad operativa, el referente del INTA reconoció limitaciones, pero valoró el esfuerzo humano. «Creo que nadie está preparado al 100% para estas situaciones, pero el cuerpo de bomberos de Ingeniero Juárez tuvo una ardua participación en todo lo que es el control y el manejo. La comunidad se prestó prácticamente íntegra para tratar de ayudar y dar una mano en todo este evento, o sea que dentro de todo el apoyo fue bastante arduo y se logró el objetivo que se tenía», remarcó.
También aclaró cómo funciona el servicio en la zona: «El cuerpo de bomberos es de guardia, esa zona por ahí no cuenta con esa infraestructura como para este tipo de eventos, pero dentro de todo el apoyo fue muy importante para coordinar a la gente que estuvo ayudando».
¿Quema programada o accidente?
Al analizar las causas de los múltiples focos, Pérez descartó que se trate de quemas prescriptas o prácticas habituales de manejo de pasturas. «No es una práctica que se utilice de manera frecuente en la zona. No la descartaría totalmente, pero le daría muy pocas probabilidades, sobre todo porque el que hace las prácticas toma en cuenta las temperaturas y los vientos. Me tiraría más a una cuestión accidental que a una cuestión programada», argumentó.
Y agregó: «Hace como tres meses que no tenemos una lluvia importante. Implementar una quema con poco material en cuanto a forraje para limpieza no es la época, por eso mi opinión es que no fue algo que se programó o planificó».
El riesgo sigue latente en otros puntos de la provincia
El titular de la estación del INTA advirtió que la problemática se extiende a distintas jurisdicciones del interior provincial. «El más grande fue en la zona de Pozo de Maza y Vaca Perdida, pero también estuve viendo que hay focos en las zonas de Las Lomitas, San Martín 1 y Los Chiriguanos. Este tomó trascendencia por el gran tamaño, pero si no se controla adecuadamente se puede llegar a producir una situación parecida en otros lugares de la provincia», concluyó.
La situación permanece bajo seguimiento de las autoridades locales y los organismos técnicos, a la espera de que las lluvias dispersas terminen de extinguir las fuentes de calor que aún quedan en el terreno.


