Tres hermanos imputados por un crimen en San Luis: la jueza tomó una decisión clave
Walter, Leonardo y Damián Agüero siguen presos, pero la jueza no les dio todo lo que pidió la Fiscalía. Mientras tanto, una de las imputadas espera una definición sobre su salud mental...
La jueza de Garantía N° 2 de San Luis, Agustina Dopazo Samper, resolvió este jueves prorrogar por 60 días la prisión preventiva de Walter, Leonardo y Damián Agüero, los tres hermanos acusados del homicidio de Fernando Gil. El hecho ocurrió en abril pasado y estremeció a la ciudad.
La magistrada también mantuvo por el mismo lapso la prisión domiciliaria de Rosa Noemí Jiménez, otra imputada en la causa. La decisión se tomó en una audiencia donde la Fiscalía de Instrucción N° 4 pidió extender las medidas de coerción y la investigación, pero consiguió solo un plazo parcial.
¿Qué falta para cerrar la investigación?
El Ministerio Público había solicitado 90 días de prórroga tanto para las prisiones como para la Investigación Penal Preparatoria (IPP). El argumento: todavía quedan diligencias pendientes. Entre ellas, el análisis de cuatro teléfonos celulares secuestrados en allanamientos, cuyos informes no se incorporaron al expediente, y una junta médica interdisciplinaria que depende de un informe anatomopatológico hecho en Mendoza.
Además, la defensa pidió una reconstrucción de los hechos, un trámite que la jueza consideró determinante para fijar el plazo. A diferencia de las pericias sobre objetos ya asegurados, la reconstrucción exige la participación de los imputados, por lo que una eventual libertad podría entorpecerla. Por eso, Dopazo Samper entendió que 60 días son suficientes y razonables.
Los planteos de las defensas
Belén Suárez, defensora de Niñez adjunta, solicitó que el Hospital de Salud Mental informe si Jiménez recibió atención allí, ya que se alegó que padece una discapacidad intelectual leve. También se opuso a la extensión de la prisión domiciliaria y pidió una morigeración, sosteniendo que la imputada siempre estuvo a derecho y no representa un riesgo para la causa.
Por su parte, la defensora Adriana Gargiulo cuestionó la solidez de la imputación y la teoría del caso de la Fiscalía. Aseguró que hay elementos que apuntan a la participación de otra persona, distinta de los cuatro acusados, y reclamó reconstruir el recorrido que hizo Gil para verificar si la hipótesis fiscal es materialmente posible. También puso en duda que estén acreditados los riesgos procesales.
Cómo ocurrió el crimen
Según la acusación, Fernando Gil ingresó a la madrugada del 3 de abril al predio donde vivía la familia Agüero, después de desorientarse cuando volvía a su casa. Allí, Walter, Damián y Leonardo Agüero lo habrían golpeado para reducirlo y luego lo habrían arrojado a un pozo de agua de unos cuatro metros de profundidad, donde murió ahogado.
El cuerpo de Gil apareció tres días más tarde, hallado por trabajadores de una cantera al sur de la ciudad de San Luis. La investigación sumó registros de cámaras de seguridad, pericias toxicológicas, análisis de celulares, mensajes recuperados y búsquedas en internet que, para la Fiscalía, respaldan su hipótesis. La causa seguirá avanzando en los próximos meses con las medidas probatorias pendientes.