El León no necesitó más que 45 minutos para liquidar la final y dar la vuelta en Capioví. Los tres goles, los nombres y el detalle que explica por qué este título vale doble.
Atlético León de Puerto Leoni se quedó con el Clausura y cerró un año perfecto: campeón del Apertura y del Clausura. La final se jugó en la cancha Municipal de Capioví y el conjunto de Ricardo Morel no necesitó más que el primer tiempo para liquidarla.
El 3 a 0 ante Club Timbó de Jardín América empezó a definirse temprano. Alejandro Benítez abrió el marcador a los 6 minutos, Julián De Lima amplió a los 26 y Tobías Werle selló la goleada a los 44, todos en la primera etapa.
Un Verde que nunca encontró el ritmo
El conjunto jardinense, dirigido por Pablo Pucheta, sufrió el impacto desde el arranque. Superado en la primera mitad, intentó reaccionar en el complemento para meterse en la pelea, pero se topó con una defensa bien plantada que no dejó resquicios. El resultado no se movió.
Así, Atlético León dio la vuelta olímpica en suelo capiovisense, con una multitud que viajó para alentar al equipo. Ya lo había hecho en el Apertura, pero aquella vez como local. Ahora sumó el Clausura y llevó otro título a Puerto Leoni.
El equipo se conoce de memoria y lo demostró a lo largo de todo el año. La consagración, para el León, queda más que justificada.
Foto: Esteban González