Tres gimnastas de San Martín del Bañado ya entrenan en River y el proyecto cambia el futuro de la gimnasia rítmica catamarqueña: hay una fecha clave en el calendario que la escuela tiene en la mira, y no es la que muchos imaginan.
El Club Atlético San Martín del Bañado sigue sumando apuestas deportivas y ahora puso en marcha un proyecto de formación en gimnasia rítmica junto a River Plate. La iniciativa tiene a tres gimnastas de la Escuela THI-VALE como protagonistas: Thiara González Rodríguez, Lourdes Aramburu y Martina Romero Costa, que ya entrenan en las instalaciones del club de Núñez junto a su equipo técnico.
El trabajo está coordinado desde la escuela sanmartiniana por Erica Alejandra Rodríguez, profesora, entrenadora y diplomada en Gimnasia Rítmica. Ella es la responsable de conducir esta propuesta que busca potenciar las condiciones deportivas de las jóvenes representantes de la institución.
Cómo funciona la rutina de entrenamiento
La planificación contempla una metodología de trabajo a mediano y largo plazo. Las gimnastas viajan a Buenos Aires y permanecen entre siete y diez días por mes en River Plate, donde el equipo técnico del club las entrena y observa con especial atención en sus líneas, sus aspectos técnicos y la evolución de sus montajes.
Ese seguimiento mensual permite ajustar detalles y medir el progreso de cada una de las deportistas catamarqueñas en un ámbito de alta exigencia como el club de Núñez.
El horizonte puesto en 2027
La propuesta tiene como meta la primera parte del primer semestre de 2027. La intención es consolidar este proceso de formación y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades para que otras niñas de la escuela puedan incorporarse progresivamente a esta experiencia.
Desde el club y la escuela destacan que la iniciativa representa un paso importante para el crecimiento de la gimnasia rítmica de San Martín y de toda Catamarca, con nuevas posibilidades de capacitación, perfeccionamiento y desarrollo deportivo.
Se trata de una apuesta que trasciende los resultados inmediatos y pone el foco en la formación, el futuro y la posibilidad de que las jóvenes gimnastas puedan proyectarse en escenarios de mayor exigencia.