Tres diputados de Santa Cruz quieren que las familias dejen de pagar intereses: el proyecto que cambia todo
Tres diputados de Santa Cruz firmaron un proyecto que busca que las familias endeudadas por necesidades básicas dejen de pagar intereses y frenen embargos. La medida todavía no es ley y sigue en comisiones, pero ya generó expectativa en miles de hogares.
Tres diputados nacionales por Santa Cruz firmaron un proyecto que busca declarar la emergencia por sobreendeudamiento familiar y frenar embargos, intereses y cobranzas durante varios meses. La iniciativa, que ya empezó a discutirse en la Cámara de Diputados, apunta a miles de hogares que se endeudaron para pagar comida, servicios y otros gastos básicos.
El expediente 4583-D-2026 fue presentado el 8 de septiembre por la diputada nacional Jimena López, de Unión por la Patria, y lleva la firma de los santacruceños Ana María Ianni, Juan Carlos Molina y Moira Lanesan Sancho, entre otros legisladores. El texto fue girado a las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor.
¿A quiénes alcanza?
El proyecto define como "sobreendeudamiento por subsistencia familiar" a las deudas contraídas para cubrir necesidades básicas del hogar: alimentación, salud, educación, electricidad, gas, internet, garrafas, transporte, vestimenta y artículos de limpieza. Para quedar dentro del régimen, esas obligaciones deben registrar una mora superior a 60 días.
También entran las deudas asumidas por cualquier integrante de la familia para gastos propios, de su pareja, hijos o ascendientes que formen parte del grupo familiar.
Frenar cobros y embargos: la medida más fuerte
Si el proyecto se convierte en ley, se suspenderán por 120 días las gestiones extrajudiciales de cobro, las ejecuciones judiciales, los embargos y otras medidas cautelares sobre salarios, cuentas sueldo y bienes vinculados a esas deudas. El capital total adeudado no podrá superar los 12 millones de pesos.
El esquema abarca obligaciones canalizadas a través de bancos, proveedores no financieros de crédito, tarjetas y plataformas fintech.
Pagar solo el capital: el fin de los intereses
La iniciativa crea un Programa de Recuperación de Pasivos Familiares, bajo la órbita del Ministerio de Economía. La adhesión sería voluntaria para las familias, pero obligatoria para los acreedores cuando el deudor cumpla con los requisitos.
El plan permitiría reestructurar las deudas en hasta 24 cuotas mensuales, fijas y consecutivas, aplicadas únicamente sobre el capital original. Además, la cuota no podrá superar el 20% de los ingresos del grupo familiar; si no se alcanza ese límite, el plazo podrá extenderse.
Los intereses compensatorios y punitorios, comisiones, recargos y gastos administrativos serían absorbidos por el Estado nacional, que luego compensaría a los acreedores con Bonos del Tesoro. En términos simples: la familia devuelve el capital y se libera de los adicionales.
Mejorar la situación crediticia
Otro punto relevante es que quienes ingresen al programa serían recalificados como "Situación 1" respecto de las deudas reestructuradas. La intención es que dejen de figurar como deudores de alto riesgo mientras regularizan su situación.
Tarjetas y fintech: reglas transitorias
El proyecto también incluye un sistema transitorio para quienes necesiten seguir usando crédito para bienes esenciales. Para las familias comprendidas, los nuevos créditos, adelantos o financiaciones no podrán hacer que las cuotas mensuales superen el 25% del ingreso neto familiar.
La tasa aplicable no podrá superar la tasa pasiva para depósitos a plazo fijo del Banco Nación. El régimen estará limitado a grupos familiares cuyos ingresos no superen cuatro Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. El texto fija ese esquema entre el 1° de septiembre y el 31 de diciembre de 2026, aunque esas fechas podrían ajustarse si el trámite legislativo se extiende.
Todavía no es ley
Ninguno de estos beneficios está vigente. El expediente sigue en las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, y el registro oficial no muestra aún aprobación de la Cámara. Para que el régimen se aplique, primero debe avanzar en comisiones, ser tratado por Diputados, pasar al Senado y completar el proceso legislativo.
La discusión recién empieza, pero el proyecto instala un problema concreto: familias que ya no se endeudan para consumos extraordinarios, sino para pagar la comida y los servicios del mes.