Tres días de trabajo y una pieza que no se come: la sorpresa en una cafetería salteña
72 horas de elaboración artesanal para crear las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro. En pleno centro, una cafetería las exhibe y ya son furor entre los clientes.
En pleno corazón de Salta, una panadería y cafetería decidió rendir homenaje a la fe popular de una manera particular: recreó las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro con pan. Las figuras, que sorprenden a los clientes, fueron elaboradas de forma artesanal y ya se convirtieron en una atracción del local.
El comercio, conocido como San Blas, está ubicado en Caseros 720 y desde hace una semana exhibe estas piezas únicas. Natalia, encargada del lugar, dialogó con Lup Radio 94.7 y contó los detalles de la iniciativa: "El café San Blas está muy conectado con las raíces y tradiciones de Salta; son imágenes que se crearon en la panadería San Blas, en la calle Alvarado. Están el Señor y la Virgen, hechos artesanalmente por una compañera que trabaja en la panadería de calle Alvarado".
Una obra que lleva tres días de trabajo
La elaboración de estas piezas no es tarea sencilla. Según explicó Natalia, cada imagen requiere un proceso minucioso: "Tiene 72 horas de elaboración; se hace toda la forma, están pintadas, no son comestibles, son decorativas. Acá es todo muy artístico, muy creativo; son creaciones propias de los panaderos y de los dueños".
La iniciativa busca conectar con la festividad religiosa más importante de la provincia. "Conectamos con la festividad y la llamamos la Catedral del Pan. Llevan un nombre de santo, San Blas, que ofrece panificado con masa madre entre otras variedades, más el café que ofrecen como algo muy especial", agregó Natalia, y destacó que también cuentan con un menú muy accesible.
Otra empleada del local contó que la idea surgió del dueño, un hombre muy creyente: "Son imágenes cercanas a nuestro jefe, que es muy creyente. Están hace una semana y fue idea de nuestro jefe ponerlas. A la gente le gusta encontrar cosas del catolicismo de Salta".
Quienes pasan por el café o lo visitan especialmente para ver las figuras no ocultan su asombro. Algunos preguntan si están a la venta y otros no dudan en sacarse fotos junto a las imágenes, que ya se convirtieron en un símbolo de fe y tradición salteña.