Tres días de piedras y gases en Albania: el detonante que apunta a los Trump
El movimiento nació contra un hotel de lujo asociado a Kushner e Ivanka Trump en una reserva de flamencos. Tres días de piedras, gases y cañones de agua después, ya no solo piden frenar el proyecto: van por la cabeza del primer ministro.
Tirana vive su tercera jornada consecutiva de enfrentamientos entre manifestantes y la policía, con un movimiento que nació contra un proyecto hotelero de lujo vinculado a Jared Kushner e Ivanka Trump y que ahora exige la renuncia del primer ministro Edi Rama.
Piedras contra cordones policiales, gases lacrimógenos y cañones de agua. La capital de Albania volvió a convertirse este jueves en un campo de batalla, con miles de personas marchando por el centro al grito de "¡Rama dimisión!" y una ciudad prácticamente paralizada.
Los choques más duros se produjeron frente al Ministerio de Educación, donde la policía dispersó a manifestantes que intentaban acercarse al edificio. Algunos jóvenes arrojaron piedras contra los agentes y hubo varias detenciones. Entre los participantes había estudiantes secundarios que se plegaron a la protesta.
El proyecto que encendió la mecha
El movimiento antigubernamental arrancó a fines de mayo y se fue extendiendo a otras ciudades del país. El detonante fue un proyecto hotelero de lujo en una reserva natural costera del sur, asociado a una firma de inversión fundada por Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump, y su esposa Ivanka.
El emprendimiento despertó denuncias de corrupción y cuestionamientos por la falta de transparencia del gobierno. La protesta adoptó el nombre de "movimiento del flamenco" por los carteles con imágenes de esas aves rosadas, que habitan por miles la reserva de la isla donde está previsto el desarrollo turístico.
A ese reclamo inicial se sumaron grupos estudiantiles que exigen reformas educativas, cuestionan el precio de las matrículas y reclaman mayor apoyo para los jóvenes. Este jueves, varios colectivos lanzaron un ultimátum para pedir la renuncia de Rama antes de las 11 GMT, mientras el mandatario tenía agendada una reunión con el bloque parlamentario de su partido.
"Estaremos en la plaza todos los días. Nuestra respuesta a cualquier intento de silenciarnos será ampliar la protesta, la movilización civil y la desobediencia", advirtió Mateo Yskollari, uno de los principales organizadores, en una publicación en internet.
El saldo de los disturbios
La jornada del jueves siguió a los disturbios del miércoles, cuando grupos de manifestantes atacaron edificios oficiales, bancos y comercios, e incendiaron al menos un inmueble. Producto de esos episodios, el Parlamento canceló su sesión de este jueves.
Según el Ministerio de Salud, 89 personas recibieron atención en dos hospitales de Tirana, entre ellas 61 policías. Cuatro agentes y dos manifestantes seguían internados este jueves. La policía informó además de 65 detenidos durante las protestas del miércoles.
La delegación de la Unión Europea en Albania expresó el miércoles su preocupación por "la escalada violenta en la protesta en Tirana" y pidió una respuesta proporcionada de las autoridades.
La respuesta de Rama
El primer ministro recorrió este jueves los lugares dañados por las protestas, saludó a las cuadrillas de limpieza y difundió un video desde un edificio universitario calcinado. Acusó a sus adversarios políticos de incitar la violencia y ratificó que seguirá en el cargo para impulsar la aspiración de Albania de ingresar en la Unión Europea, objetivo fijado para 2028.
"Nadie puede agarrar a Albania por el cuello. Quien piense que la ley no se aplica a él está equivocado", lanzó el mandatario. Los socialistas de Rama obtuvieron el año pasado su cuarta victoria electoral consecutiva y las próximas elecciones parlamentarias están previstas para 2029.
El respaldo de la oposición
El conservador Partido Democrático respaldó las protestas estudiantiles y reclamó un gobierno interino que prepare elecciones anticipadas. "Este movimiento no es simplemente una protesta contra el gobierno", sostuvo. "Es una revuelta contra un modelo de gobierno creado por Edi Rama que ha robado la esperanza a los jóvenes, ha vulnerado la confianza de los ciudadanos y está alejando cada vez más a Albania de su futuro europeo".
Agencias AP, AFP y Reuters