Tres chicos murieron en acequias de Mendoza: el dato que ya igualó todo 2025
Un nene cayó a una acequia intentando salvar a su hermano. Meses después, otro chico de 10 años y una bebé de un año murieron en canales de riego. Mendoza ya igualó la cifra de todo 2025 y la pregunta sobre el estado de los cauces sigue sin respuesta.
Tres niños perdieron la vida en cauces de riego de Mendoza en lo que va de 2026, la misma cantidad que se había contabilizado en todo 2025. La seguidilla de casos reabrió el debate sobre las condiciones de seguridad de acequias, canales y zanjones que atraviesan barrios y zonas urbanas.
Detrás de cada episodio hay una familia destruida, pero también preguntas que la provincia todavía no termina de responder: cómo se previenen estas caídas, qué mantenimiento recibe la infraestructura hídrica y si alcanza con las recomendaciones que se repiten después de cada tragedia.
Tres episodios, tres víctimas menores
El primero se registró el 23 de enero. Un nene cayó a una acequia cuando intentaba rescatar a su hermano. Fue internado y falleció cuatro días después, el 27 de ese mes.
El segundo ocurrió el 6 de octubre: un chico de 10 años murió tras caer a un canal de riego en el departamento de Junín.
El tercero tuvo como víctima a una bebé de apenas un año, que fue encontrada sin signos vitales en un zanjón de riego en Guaymallén.
Las circunstancias de cada caso son distintas, pero los tres comparten un mismo escenario: espacios de agua que forman parte del paisaje cotidiano y que, para los más chicos, se vuelven trampas difíciles de advertir.
El estado de los desagües, en la mira
La discusión por la prevención también apunta a la infraestructura hidráulica. En diálogo con Aconcagua Radio 90.1, Daniel Dimaría, presidente del Colegio de Ingenieros de Mendoza, cuestionó las deficiencias en los sistemas de desagüe pluvial y cloacal.
Dimaría sostuvo que los trabajos de limpieza y desobstrucción de los colectores aluvionales se venían reclamando desde 2022 y remarcó que esas tareas deben sostenerse de manera permanente para evitar problemas durante las lluvias.
Como ejemplo puso el canal Cacique Guaymallén, donde había alertado por la acumulación de sedimentos y piedras y por el crecimiento de vegetación en el lecho. Según su relato, esa situación recién se resolvió este año.
Sus observaciones apuntan sobre todo al funcionamiento de los sistemas pluviales y cloacales, pero abren una discusión más amplia: el mantenimiento de los cauces y las condiciones de seguridad en sus alrededores.
Qué dicen desde Salud
El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza insiste en que buena parte de los accidentes puede evitarse con medidas simples, sobre todo cuando hay chicos pequeños en la casa. Frente a los ahogamientos, la recomendación central es la supervisión permanente cuando los menores están cerca del agua.
También aconsejan impedir que accedan sin compañía a piletas, recipientes y otros espacios peligrosos. Pero con canales, acequias y zanjones de riego la prevención no depende solo de lo que pasa puertas adentro: también importa el entorno por el que circulan los chicos y las condiciones de los espacios abiertos.
La edad de algunas de las víctimas refuerza una advertencia que suele subestimarse: un cauce puede ser peligroso aunque parezca poco profundo o esté a metros de casa.
Prevenir, la cuenta pendiente
La limpieza y el mantenimiento de los cauces no reemplazan las protecciones necesarias para evitar caídas, pero forman parte de una evaluación integral. Identificar los sectores de riesgo, analizar cómo circula el agua y revisar si hacen falta barreras u otros dispositivos son pasos que cobran peso cuando estos espacios lindan con viviendas, calles o lugares frecuentados por familias.
Las tres muertes de 2026, que ya igualan el total del año anterior, dejan en claro que la respuesta tiene que atender varias dimensiones a la vez: la supervisión familiar, la evaluación de los entornos y acciones sostenidas en el tiempo. La prevención de los ahogamientos infantiles no puede quedar reducida a recomendaciones que se repiten después de cada caso.