Tres chicos, dos maestras y un director: así es vivir en la escuela más solitaria de La Pampa
¿Te imaginas una escuela con solo tres alumnos? En La Pampa, una Escuela Hogar es mucho más que un lugar de estudio: es un hogar. Descubrí cómo viven y qué los preocupa.
En el corazón del Valle de Colonia Chapalcó, a 70 kilómetros de Santa Rosa, funciona una escuela donde la matrícula completa son tres alumnos. Lucio (11), Jeremías (10) y Maxi (11) no solo comparten el aula, sino también la vida entera con su director y dos docentes. Una historia que redefine el concepto de familia.
Lucio, oriundo de General Acha, ya había capturado la atención pública cuando juró la bandera montado a caballo. Hoy, junto a sus compañeros, conforma el total de estudiantes de la Escuela Hogar Nº 125 "Francisco José Míguez". Para los peones rurales, estas instituciones son la única vía para que sus hijos accedan a la educación sin desarraigarlos del campo.
Una rutina que va más allá de las aulas
"Nos levantamos a las 7, nos lavamos la cara, los dientes, desayunamos y de ahí pasamos al aula", relata Lucio. Pero la charla se tiñe de humor cuando menciona el menú: "Y sí, sopa hay siempre", confiesa con resignación, provocando risas entre sus compañeros. La docente Marcela Reyes, de 60 años, defiende el clásico: "En una Escuela Hogar no puede faltar la sopa".
Reyes postergó su jubilación hace cinco años por amor a la docencia. Su trayectoria incluye escuelas hogares en El Tala, Gobernador Duval, La Reforma, Chacharramendi, Puelén, Quehué y Santa Rosa. Una experta en una modalidad que en La Pampa cumple un rol social fundamental.
Un paseo que ilusiona
El grupo escolar viajó a Santa Rosa para conocer la capital. Visitaron la redacción de LA ARENA, Radio Noticias, el teatro Español, la Cámara de Diputados y el Canal 3. "A la noche salimos a comer hamburguesas, vamos al cine a ver Spider Man en 3D, a los jueguitos, a tomar un helado", enumera el director Pablo Lonati, quien lleva diez años en Chapalcó.
Lonati describe la tarea como "diferente" porque implica convivir con los chicos las 24 horas. "Pasamos a ser su familia", afirma, aunque reconoce que hay momentos de angustia: "Lágrimas que salen de la nada porque extrañan a sus hermanos, a sus padres".
La preocupación por la baja matrícula
La escuela, que antes tenía 13 o 14 alumnos, hoy apenas cuenta con tres. Las causas: la caída de la natalidad y una nueva disposición que impide el ingreso de chicos que no vivan en establecimientos rurales. "Tuvimos muchas solicitudes pero no las pudimos habilitar", lamenta Lonati.
El director aclara que la Escuela Hogar no es un contenedor: ofrece talleres de huerta, carpintería y radio, todo gratuito. Además, los chicos aprenden a convivir con los peligros del monte, como la yarará ñata, y disfrutan de actividades como jornadas literarias y fogones.
Un premio para su programa de radio
El taller de radio dio vida a "Semillitas para los Oídos", un programa infantil que ganó el Premio Dorado a la Comunicación Social Nacional y Mercosur otorgado por la Fundación Sapucai de Resistencia, Chaco. También fue ternado para el premio Tehuelche. El programa, que nació durante la pandemia en El Tala, se emite en diversas radios de La Pampa y Buenos Aires.
La docente Catherine Charniak, en su primer año en Chapalcó, cuenta que los chicos llegan "cansadísimos" a la noche y duermen a las 21.30. La escuela cría gallinas y gansos, y prepara un evento especial para el Día del Niño. "Se trabaja mucho con los afectos, los vínculos", resume Lonati, "y te recompensa con mimos al corazón".