Tres chaqueños volvieron de Bolivia con medallas, pero lo que hicieron para viajar sorprende
Los chaqueños que se subieron al podio en Bolivia no recibieron ni un peso de ayuda: rifas, tómbolas y venta de comida fueron el motor del viaje. Lo que lograron en Santa Cruz todavía se celebra en Morillo y Los Blancos.
Tres jóvenes del Chaco Salteño se subieron al podio en la Copa Master Internacional de Taekwondo, que se disputó en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y volvieron con dos medallas de oro y una de plata. Detrás de ese resultado hay una historia de esfuerzo que va mucho más allá de las patadas.
La escuela Rivadavia Banda Norte compitió entre el 25 y el 27 de septiembre con Leonel Romero, Gilda Cuéllar y Lucas Pérez, acompañados por su coach Alejandro Solá. La competencia reunió a unos 400 participantes de Brasil, Chile, Uruguay y otros puntos de la región. Para los atletas de Morillo y Los Blancos, fue su primera experiencia internacional.
"Fue una pelea bastante difícil, muchos niveles en otros países, pero a través del sacrificio de los chicos trajimos podio para la Argentina, para Salta y el Chaco Salteño", destacó Solá en diálogo con Gente de Salta.
Los resultados: dos oros y una plata
En cadetes hasta 49 kilos, Leonel Romero, de Los Blancos, avanzó hasta la final tras superar sus primeros combates. En la pelea decisiva sufrió una lesión en los ligamentos del tobillo y tuvo que abandonar. Pese a eso, terminó en el segundo puesto y se quedó con la medalla de plata.
Gilda Cuéllar, también de Los Blancos, tuvo una gran actuación en juveniles hasta 49 kilos y logró la medalla de oro. El segundo oro fue para Lucas Pérez, de Morillo, quien ganó sus dos combates en adultos hasta 66 kilos y terminó en lo más alto del podio.
El entrenador también se llevó una sorpresa
Las buenas noticias no terminaron con las tres medallas de los atletas. Durante la premiación, Alejandro Solá recibió la medalla de oro como mejor coach internacional.
"No nos esperábamos eso del coach, pero bueno, tuvimos ahí también premiación, así que una felicidad enorme para todo el equipo, la gente de Chaco Salteño, los familiares y los atletas", contó.
Un viaje que significó mucho más que competir
Para los tres jóvenes, llegar hasta Bolivia representó una experiencia completamente nueva.
"Para nosotros que estamos en un lugar que está muy escondido acá en el norte hacer este tipo de viajes es un montón. En los momentos que teníamos libres aprovechamos para pasear un poco por Bolivia y por suerte los chicos lo disfrutaron mucho", explicó Solá.
El entrenador también destacó lo que significó competir frente a deportistas de otros países.
"Salir a competir por nuestra bandera argentina, nuestra bandera salteña y por el Chaco Salteño es un orgullo", remarcó.
Rifas, tómbolas y ventas para poder viajar
La participación internacional fue posible gracias al esfuerzo de atletas, profesores y familias. Para reunir el dinero necesario organizaron rifas, tómbolas y ventas de comida, una modalidad que buscan mantener para financiar futuras competencias.
"Nosotros no estamos esperando que nos estén dando, porque si esperamos se nos va el viaje y nos quedamos. Si sale la ayuda, sale, pero siempre apuntamos a que nosotros tengamos lo nuestro", afirmó Solá.
Taekwondo y contención en el Chaco Salteño
La escuela Rivadavia Banda Norte nació como filial de Unión de Campeones, academia con base en General Mosconi. Comenzó a funcionar en el Chaco Salteño hacia fines de 2020 y actualmente cuenta con sedes en Morillo, Los Blancos y Capitán Page. También existe la posibilidad de sumar próximamente una academia en Pluma de Pato.
La institución reúne aproximadamente 60 atletas, entre niños, jóvenes y adultos de hasta 50 años.
Para Solá, el objetivo va mucho más allá de conseguir resultados deportivos.
"El taekwondo cuando inició acá le cayó de diez al Chaco Salteño y sigue avanzando. No es solo venir, entrenar y patear, también es conversación, charla psicológica con los chicos y diálogo con los padres", explicó.
El entrenador aseguró además que la disciplina permitió acompañar a jóvenes que atravesaban situaciones difíciles.
"Esta disciplina ayuda en todo, en contención, en conducta, muchísimas cosas, valores. La verdad, esta academia vino de diez para acá, para Rivadavia", sostuvo.
Entre las figuras surgidas de la academia aparece Gimena Sallago, quien llegó a integrar la selección argentina de taekwondo y se convirtió en una referencia para los más chicos.
"Ver que una de nuestras atletas está en lo más alto, fue convocada, y a través de eso los chicos también quieren ser igual que los demás", señaló Solá.
Ahora van por la Copa Morillo
El próximo desafío será la cuarta edición de la Copa Morillo 2026, prevista para el 11 de octubre en Coronel Juan Solá. En la edición anterior participaron entre 140 y 150 competidores provenientes de Bolivia, Formosa, Salta, Jujuy, el departamento San Martín y distintas localidades de la región.
"Para nosotros también es otro logro realizar la cuarta edición acá, porque es un evento que se lleva a cabo solo una vez al año y tiene una gran convocatoria", explicó Solá.
Además del impacto deportivo, el entrenador destacó que la llegada de delegaciones también genera movimiento para comercios, hospedajes y servicios locales.
"Viene gente de afuera a visitar nuestra población y eso también es una ayuda más para el pueblo", destacó.
Después de la Copa Morillo, el calendario seguirá con un torneo provincial en Salta Capital el 8 de noviembre, otro en Formosa el 15 y un nacional en Jujuy entre el 23 y el 25 de noviembre. Ese último torneo será clave porque permitirá a los atletas buscar nuevos podios y quedar bajo seguimiento para futuras preselecciones de la Selección Argentina.