Tres camionetas cargadas salieron de Salta, pero en Tucumán las esperaba algo inesperado
Una mujer conducía la primera camioneta cuando la policía la interceptó en Tucumán. Las otras dos escaparon y se desató una persecución que terminó con un hallazgo inesperado en la ruta 302.
Lo que parecía un operativo de rutina en la capital tucumana terminó destapando un cargamento millonario. Efectivos de la División Delitos Rurales y Ambientales N.º 6 observaron tres camionetas que circulaban encolumnadas y cargadas con bultos en la intersección de avenida Benjamín Aráoz y calle Mario Bravo, y la sospecha no tardó en confirmarse.
Al advertir la presencia policial, el primer vehículo —conducido por una mujer— intentó darse a la fuga, pero fue interceptado y su conductora quedó bajo custodia. Las otras dos camionetas hicieron una maniobra brusca y escaparon a toda velocidad, lo que desató una persecución.
La huida por el puente Lucas Córdoba
La carrera continuó por el puente Lucas Córdoba y la ciudad de Banda del Río Salí. Uno de los vehículos fue interceptado en la ruta Provincial 302, frente al barrio Aeropuerto, donde su conductor fue reducido. El tercer rodado, en cambio, logró perderse de vista.
Cuando los policías inspeccionaron las dos camionetas junto al personal de la Dirección de Drogas Peligrosas (DIDROP), se encontraron con la sorpresa: cada una llevaba 500 kilos de hojas de coca compactada. En total, aproximadamente una tonelada de hojas de coca ingresadas de manera ilegal a la provincia.
Qué pasó con la carga secuestrada
Los dos vehículos y sus respectivas cargas quedaron secuestrados por infracción al Código Aduanero (Ley 22.415) y a disposición de la Dirección General de Aduanas. Según las primeras averiguaciones, la mercadería provenía de Salta y tenía como destino San Miguel de Tucumán.
El operativo dejó dos detenidos y una camioneta prófuga, mientras la Justicia intenta determinar quién estaba detrás del cargamento y cómo pensaban distribuirlo en la capital tucumana.