Trasladaron la droga incautada a otra provincia: el destino que no existe en Catamarca
Policías y gendarmes sacaron la droga de la provincia para poder destruirla: en Catamarca no existe la infraestructura necesaria. El destino y el operativo que ordenó la Justicia Federal.
La droga secuestrada en distintos operativos antinarcóticos del Valle Central y el interior de Catamarca fue incinerada tras un operativo que incluyó el traslado de las sustancias a otra provincia. La medida buscó completar el proceso preventivo y proteger la salud de los habitantes con medidas extremas de salubridad e higiene.
El material destruido es el resultado de múltiples incautaciones realizadas por dependencias policiales, grupos especiales de las Unidades Regionales y Jefaturas de Zonas. Todo ese cargamento permanecía bajo el estricto resguardo de la Justicia Federal de Catamarca tras los procedimientos en la vía pública.
Quiénes ordenaron la quema
El juez federal Miguel Ángel Contreras y el secretario penal Raúl Enrique Córdoba impartieron las directivas para la quema y eliminación de los elementos ilícitos.
Para ejecutar la orden judicial, efectivos de la División Secuestro y Custodia de Valores, dependiente de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia, junto a personal del Escuadrón N° 67 de Gendarmería Nacional Argentina, trasladaron los estupefacientes hacia la vecina provincia de Tucumán.
Por qué el destino fue San Miguel de Tucumán
Las sustancias fueron llevadas precisamente a la capital tucumana, San Miguel de Tucumán, porque allí funciona un horno pirolítico que no existe en Catamarca. Esa es la razón por la que el cargamento debió cruzar la frontera provincial para su destrucción definitiva.