Tras tres años de parálisis, la construcción en Misiones ve una luz al final del túnel
¿Se acabó la parálisis? La construcción en Misiones muestra signos de vida tras tres años de crisis. ¿Qué obras se reactivaron y qué espera el sector?
Después de casi tres años de sequía, el sector de la construcción en Misiones empieza a ver movimiento. La reanudación de obras habitacionales financiadas por la Provincia es el primer respiro para una actividad golpeada por la paralización de la obra pública nacional.
¿Qué impulsa la reactivación?
Oscar Marelli, presidente de la delegación Misiones de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), confirmó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que en las últimas semanas se reactivaron algunas obras que estaban detenidas. El anuncio del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IProDHa) sobre la construcción de viviendas es, según el empresario, un alivio para el sector.
Marelli contrastó la decisión del Gobierno nacional de cortar el financiamiento de infraestructura con la postura de la administración misionera. “Desde el Gobierno nacional la inversión en infraestructura es cero. Entonces, ni las obras que estaban en ejecución ni las nuevas obras continuaron”, afirmó. Frente a ese panorama, la Provincia decidió poner recursos propios para recuperar parte de la actividad.
“El Gobierno provincial sí entiende que, por el lado de la construcción y de la obra pública, puede venir parte del desarrollo económico de la provincia”, sostuvo Marelli, y agregó que se están volcando recursos al sector y mirando hacia adelante con la toma de créditos internacionales para infraestructura.
Obras en Itaembé Guazú
El titular de CAMARCO Misiones señaló que en agosto se notó una leve mejoría, sobre todo por la reanudación de proyectos habitacionales que originalmente tenían convenios con Nación. “Este mes mejoró un poco. Ya comenzamos algunas obras del IProDHa que estaban paralizadas. Eran viviendas que tenían convenio con Nación, pero esos acuerdos se dieron de baja y la Provincia asumió el compromiso de pagar las obras”, explicó.
Esa decisión permitió que algunas construcciones se retomaran paulatinamente en Itaembé Guazú. “Algún movimiento está comenzando. Por lo menos empezó a subir la curva y ya no estamos tan abajo. Esperemos que esto siga, porque así habrá mayor empleo y desarrollo económico, mientras los corralones también comenzarán a vender más materiales”, expresó.
Secuelas de la crisis: empresas cerradas y mano de obra perdida
La larga crisis dejó marcas profundas. Marelli confirmó que algunas empresas cerraron y que muchos trabajadores se fueron a otros rubros. “Hay empresas que cerraron y muchos trabajadores cambiaron de rubro. Por lo que vemos, si en el futuro hay un desarrollo más sostenido y de mayor envergadura, será problemático conseguir mano de obra calificada en determinadas especialidades”, advirtió.
La pérdida de albañiles, electricistas, plomeros y otros especializados podría ser un obstáculo si la actividad se recupera con fuerza. En cuanto a los costos, el dirigente señaló que “se van acomodando con la inflación. No están subiendo mucho más allá de ella, pero avanzan a su ritmo”.
Pese a las dificultades, Marelli se muestra optimista: “Estamos viendo un poquito de movimiento y eso aumenta nuestro optimismo. La esperanza es lo último que se pierde”. Y resumió con cautela: “Hay una pequeña reactivación que está comenzando y esperamos que en los próximos tiempos se note más”.