Tras meses de parálisis y tensión interna, Magario convocó al Senado bonaerense a sesionar
¿Qué pasó con el Senado bonaerense? Magario convocó a sesión tras meses de parálisis y la interna con Berni explota.
La vicegobernadora Verónica Magario cedió a la presión y convocó a la primera sesión ordinaria del año en el Senado bonaerense, que se realizará el próximo miércoles 24 de junio a las 13 horas. La medida llega después de reiterados reclamos por la virtual parálisis legislativa que mantuvo cerrado el recinto durante el primer semestre.
¿Por qué el Senado estuvo paralizado?
La Cámara alta recién se abocó en las últimas semanas a integrar las comisiones permanentes, lo que generó demoras en el tratamiento de proyectos. Entre las consecuencias de un recinto cerrado, se destaca el vencimiento de la licencia de Diego Valenzuela sin que el cuerpo tomara parte en su fin. Finalmente, Valenzuela asumió la presidencia de una comisión, no sin antes criticar la parálisis.
La interna del oficialismo como telón de fondo
La falta de actividad legislativa fue atribuida por distintos sectores a la disputa interna del oficialismo. Uno de los focos de tensión está entre Sergio Berni, jefe de bloque peronista, y Magario. Berni cuestiona no solo la demora para poner en marcha el Senado, sino también decisiones adoptadas por la Presidencia.
La última sesión del año pasado dejó en evidencia la afrenta cuando el exministro de Seguridad de la Provincia puso en duda el liderazgo de la Presidenta del cuerpo al cerrar un año legislativo sin definiciones de autoridades ni jefes de bloque.
En aquella oportunidad, Berni pidió una moción de orden que no prosperó y acusó a Magario de “incumplimiento en los deberes de funcionario público”. El senador sostuvo que las licencias otorgadas a Gabriel Katopodis y Diego Valenzuela eran nulas porque incluían votos de legisladores que todavía no habían asumido. Además, cuestionó que el tratamiento se realizara durante la sesión preparatoria y no en el recinto, como establece el reglamento interno, recordándole a Magario que el orden del día “no puede alterarse unilateralmente”.