Tras la debacle mundialista, Uruguay ya tiene nuevo DT: una leyenda asume el mando
La AUF eligió a Diego Forlán como nuevo DT tras el fracaso en el Mundial 2026. ¿Podrá una leyenda devolverle la gloria a la Celeste?
La selección uruguaya tocó fondo en el Mundial 2026 y Marcelo Bielsa se fue. Pero la AUF no perdió tiempo: ya eligió a su reemplazante. Y no es cualquier nombre: nada menos que Diego Forlán, una de las máximas figuras de la historia celeste, tomará las riendas del equipo.
El exdelantero de Manchester United y Atlético de Madrid, entre otros clubes, fue confirmado oficialmente como el nuevo entrenador de Uruguay. Su ciclo comenzará en la fecha FIFA de septiembre, según informó la Asociación Uruguaya de Fútbol.
¿Quién es el elegido y por qué sorprendió?
Forlán no solo dirigirá a la selección mayor, sino que también estará al frente de la sub-20, un hecho inédito en el fútbol. El plantel juvenil disputará el Campeonato Sudamericano en enero de 2027, y el exjugador estará a cargo de ambos procesos simultáneamente.
“A Forlán lo elige el comité ejecutivo. Venimos hablando hace un tiempo con él, no es de ahora”, reveló el presidente de la AUF, Ignacio Alonso, en una entrevista con Teledoce.
¿Hasta cuándo estará Forlán al mando?
En principio, el contrato del nuevo DT se extiende hasta marzo del próximo año. Sin embargo, si los resultados acompañan y se producen cambios significativos en la estructura del plantel, podría continuar al frente del equipo de cara al próximo Mundial.
La decisión de la AUF llega después de una actuación para el olvido en el Mundial 2026. Uruguay quedó eliminada en la fase de grupos, finalizando en el tercer lugar del grupo que compartió con España, Arabia Saudita y Cabo Verde. Ese fracaso precipitó la salida de Bielsa al terminar su contrato.
Forlán: de ídolo a entrenador
Como jugador, Forlán defendió la camiseta de Uruguay en 112 partidos, anotó 36 goles y dio 13 asistencias. Su experiencia como técnico es más breve: dirigió a Peñarol y a CA Atenas en un puñado de encuentros. Ahora, el desafío es gigante: devolverle la competitividad a una selección que necesita un cambio profundo.