Tras el incendio, Dos Anclas renace en San Luis: la millonaria inversión que devolvió la esperanza
¿Cómo logró Dos Anclas resurgir de las cenizas? La historia de una reconstrucción épica, con empleados que viajaron 600 km para no perder el mercado y una inversión millonaria que promete revolucionar la producción salinera.
La empresa salinera Dos Anclas inauguró su nueva planta en Salinas del Bebedero, tres años después del devastador incendio que la dejó en cenizas. Con una inversión de 25 millones de dólares, la firma no solo reconstruyó sus instalaciones, sino que las modernizó para operar con tecnología de punta y capacidad para procesar hasta 50 toneladas por hora.
El acto de apertura, realizado este miércoles 12, contó con la presencia del gobernador Claudio Poggi y del gerente general de la compañía, Juan Pablo Pasini, quien no escatimó agradecimientos hacia el sector público y privado que acompañó a la firma en el difícil proceso de recuperación.
Una reconstrucción que exigió esfuerzo extremo
El camino no fue fácil. Pasini reveló que, de los 70 empleados de la sede puntana, 35 fueron trasladados temporalmente a la planta de Macachín, La Pampa, a 600 kilómetros de distancia, para mantener el abastecimiento en el mercado nacional. Los operarios rotaban en turnos de dos semanas, dejando atrás a sus familias para sostener la producción y, con ella, el liderazgo comercial de la marca.
“Gracias al Gobierno de San Luis por habernos acompañado desde aquel sábado 12 de agosto hasta hoy, asegurando que en la articulación pública podemos buscar soluciones para temas críticos como seguridad, logística, competitividad y medio ambiente”, expresó Pasini durante su discurso.
El resto del personal se quedó en Salinas del Bebedero, abocado a las tareas de reconstrucción, que demandaron más de un año de planificación técnica y un año y medio de ejecución.
Una planta con nivel mundial
La nueva nave productiva, de 5.000 metros cuadrados y casi 20 metros de altura, fue diseñada con tecnología adaptada al ambiente salino. Cuenta con lavaderos, secaderos de alta eficiencia y nuevas envasadoras, lo que le otorga a la fábrica un potencial de producción acelerado de hasta 50 toneladas por hora.
Pasini destacó la participación de proveedores nacionales e internacionales en la obra: “Desde estructuras de una empresa metálica santafesina, la parte civil de una empresa puntana, los equipos de envasado y molienda de Italia, Estados Unidos, Francia, Alemania, Brasil”, detalló, y agregó: “Realmente ha sido un rompecabezas que hemos armado con tiempo, con mucha estrategia, con mucha ingeniería”.
El nuevo centro de distribución propio, que estará operativo en breve, tendrá capacidad para 4.000 posiciones de almacenamiento y se convertirá en un punto neurálgico para el movimiento de productos en la región cordillerana, fortaleciendo la red de distribución nacional.
“Es el esfuerzo de muchos años coronado hoy, 12 de agosto de 2026, tres años después, es icónico, son momentos que nunca se olvidan”, cerró Pasini, visiblemente emocionado.




