Trapitos bajo la lupa: el Senado define este jueves si sanciona o no la nueva ley
¿Se viene un cambio radical para los trapitos? El Senado define este jueves si aprueba la nueva ley. Conocé los detalles de la pulseada política y lo que podría pasar con tu auto.
Este jueves, el Senado de Santa Fe tiene la palabra final sobre el proyecto que regula a los cuidacoches. La sesión definirá si se aprueban los cambios de Diputados o se vuelve al texto original, con consecuencias directas para conductores y municipios.
El proyecto original, impulsado por el senador rosarino Ciro Seisas, apuntaba a prohibir la actividad en espacios no autorizados, con sanciones de trabajo comunitario y arresto de 10 a 20 días para reincidentes. Seisas defiende su redacción como una “ley marco” necesaria para que los municipios tengan herramientas claras.
“Quedó redactado de una manera en que tenés que demostrar que hay intimidación o amenaza”, cuestionó el legislador sobre la versión de Diputados. Y advirtió: “Si la ley se aprueba, de ninguna manera viene a resolver en 30 años una norma de siete artículos”. Su objetivo es llegar al día en que “vayas a un recital y no te cobren, vayas a la cancha y no te aprieten o pares en un semáforo y no intimiden”.
¿Qué cambió en Diputados?
La Cámara baja modificó el enfoque punitivo: las sanciones ahora solo aplican a quienes “exijan o requieran de manera intimidatoria” una retribución. Cada comuna podrá decidir si prohíbe o autoriza la actividad en su territorio. Además, se sumó un programa de abordaje social para vulnerabilidad y consumo problemático, y la creación de dos cargos de jueces penales en Rosario y Santa Fe.
El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, también metió presión: “No me traten al trapito como que hay que hacerle un juicio y nombrar un fiscal. Eso es un gastadero de plata”. Propuso habilitar al policía para retirar al infractor mediante un “decreto penal de prohibición de concurrencia”.
Cococcioni recordó que “hay ciudades donde el municipio le da una tiquetera a los cuidacoches en vez de tener el estacionamiento medido”, por lo que la regla debe ser penalizar donde esté expresamente prohibido a nivel local.
Realismo legislativo: tres caminos posibles
La diputada Lionella Cattalini, artífice del consenso en Diputados, defendió el texto modificado: “No había que vender humo con los trapitos y decir que vamos a solucionar el problema con la ley porque eso no es así”. Consideró que la prohibición de acercamiento al lugar es “sensata y fácil de cumplir”.
“No había que penalizar a todos los trapitos porque eso es un tema municipal”, sostuvo Cattalini, aunque ratificó que sobre quienes ejercen violencia “obviamente hay que caerle con el peso de la ley”.
La legisladora detalló los tres escenarios de la sesión de este jueves: que el Senado convierta en ley las modificaciones de Diputados, que insista con su texto original (necesita dos tercios de los votos), o que el proyecto pierda estado parlamentario por falta de tratamiento.