Trabajaron hasta las 2 de la madrugada en el Club de Pesca de Montecarlo: un yacaré apareció entre el agua
El agua les tapó los muelles, la cantina y los quinchos. Trabajaron de noche para salvar lo que pudieran, pero lo que apareció entre la corriente los dejó en alerta.
La crecida del río Paraná no dio tregua en Montecarlo. El avance del agua cubrió gran parte de las instalaciones del Club de Pesca y obligó a la comisión directiva y a los socios a trabajar contrarreloj hasta la madrugada para rescatar lo que se podía. Hasta el momento, es el único predio de la zona afectado por la creciente.
La cantina, los quinchos y la totalidad de los muelles de pesca quedaron bajo agua. La franja costera del club está anegada, por lo que las actividades náuticas y recreativas quedaron suspendidas de manera temporal.
Rescate de urgencia en plena noche
Adrián Guerrero, integrante de la comisión del club, contó cómo se organizaron para sacar los elementos antes de que el río los alcanzara. "Estuvimos hasta las 2 de la madrugada aproximadamente trabajando en sacar todas las cosas, ventanas y todo lo que se podía rescatar del edificio del restaurante, para evitar que el agua se lleve esto", relató.
El operativo se concentró en el edificio del restaurante, uno de los sectores más comprometidos por el avance del agua. Los integrantes de la institución retiraron todo lo que estaba a su alcance para reducir las pérdidas.
Un yacaré en medio de la creciente
Mientras se realizaban las tareas de resguardo, los colaboradores registraron en video la presencia de un yacaré que habría sido arrastrado por la corriente. El episodio encendió la alerta por la posible aparición de animales y de otros elementos que el agua puede transportar desde las costas.
Guerrero también advirtió sobre la cantidad de residuos que arrastra la corriente y remarcó que siguen de cerca la evolución de la creciente.
Qué pasará cuando baje el río
Desde la institución señalaron que, una vez que el caudal descienda de manera sostenida, comenzarán con la evaluación de los daños. Las tareas posteriores incluirán limpieza profunda, desinfección de los espacios afectados y el reacondicionamiento de los muelles.
El objetivo es recuperar las instalaciones y avanzar hacia una pronta reapertura. Por ahora, la prioridad pasa por resguardar los bienes y garantizar la seguridad de quienes colaboran en el lugar.
Foto: El Territorio
