Trabajar en Salta ya no alcanza: qué hay detrás del 25% que necesita un segundo ingreso
Uno de cada cuatro trabajadores salteños necesita un segundo ingreso para comprar su canasta básica, según un investigador de la UNSa. El detalle que más preocupa: las jornadas que terminan soportando.
En Salta, uno de cada cuatro trabajadores necesita otro ingreso para poder comprar su canasta básica. Lo confirmó Gastón Carrazón, director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), que puso números a una realidad que golpea a miles de familias.
Según explicó el investigador en diálogo con Cara a Cara, el ingreso individual promedio en la provincia ronda los $600.000. Esa cifra no alcanza para sostener los gastos cotidianos, y empuja a muchos salteños a buscar actividades extra.
"Una de cada cuatro personas que está empleada en Salta necesita otro empleo para poder comprar su canasta básica", afirmó Carrazón.
Emprender, la salida más frecuente
Ante la dificultad para conseguir un segundo trabajo formal, gran parte de los salteños apela a emprendimientos propios para generar dinero adicional.
Desde el análisis económico, Carrazón encuadra ese fenómeno como una forma de autoempleo. "El emprendedurismo nosotros lo tomamos como el autoempleo", señaló.
Pero el propio investigador aclara que no siempre se trata de una solución estable: no garantiza ingresos suficientes todos los meses. Además, marcó una diferencia clave entre quienes venden por cuenta propia y los comercios tradicionales, que deben afrontar alquileres, impuestos, servicios y costos laborales.
Jornadas que llegan a las 12 o 16 horas
El problema se profundiza cuando una persona combina su empleo habitual con un emprendimiento. A la producción o la venta se suman la promoción de los productos, la respuesta de mensajes, la administración de redes sociales, las entregas y la organización de las cuentas.
Según Carrazón, hay trabajadores que terminan pasando 12 o hasta 16 horas fuera de sus hogares. El impacto no es solo el cansancio físico: también se recorta el tiempo para la familia, el descanso y la vida personal.
El desafío de que un sueldo vuelva a alcanzar
Para el investigador de la UNSa, la solución no pasa únicamente por generar más actividades. El desafío también es recuperar empleos que permitan sostener los gastos familiares sin necesidad de sumar jornadas laborales cada vez más extensas.
El dato vuelve a poner sobre la mesa una realidad que atraviesa a muchas familias salteñas: tener trabajo no siempre significa contar con ingresos suficientes para cubrir las necesidades básicas.