Trabajar a 4.000 metros en San Juan: el acuerdo que cambia las reglas para cientos de obreros
14 días en la cordillera, 7 con la familia y un plus salarial: el acuerdo entre Vicuña y la UOCRA ya tiene fecha clave. ¿Qué pasará con los cientos de obreros que esperan subir a la montaña?
Vicuña y la UOCRA firmaron un acuerdo marco que establece condiciones laborales específicas para los trabajadores de la construcción que se desempeñen en los proyectos Josemaría y Filo del Sol, en plena cordillera sanjuanina. El convenio incluye una diferencia salarial sobre las escalas de la zona baja y una rotación especial de 14 días de trabajo en altura por 7 de descanso con la familia.
La firma se concretó en Buenos Aires entre el CEO de la compañía, Ron Hochstein, y el secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Gerardo Martínez. Del encuentro participó además Eduardo Cabello (hijo), secretario general de UOCRA en San Juan, quien dio detalles del entendimiento en diálogo con Buen Día Día.
El objetivo central es diferenciar las condiciones de quienes trabajen en alta montaña respecto de las demás escalas. La intención es reconocer las particularidades de las tareas que se desarrollarán a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, según explicó el dirigente sindical.
Qué incluye el acuerdo para los obreros de la cordillera
Uno de los puntos salientes es la incorporación de una diferencia porcentual sobre las escalas salariales de la zona baja, de modo que los trabajadores afectados a las tareas en la cordillera perciban una remuneración superior. Cabello señaló que se trata de un reconocimiento a las condiciones particulares del trabajo y al tiempo que los obreros deberán permanecer alejados de sus familias.
El convenio también fija una modalidad de rotación de 14 días de trabajo en alta montaña por 7 días con la familia. A esto se suman condiciones y compensaciones vinculadas con la alimentación, el transporte y la permanencia de los trabajadores en un entorno que presenta dificultades distintas a las de una obra convencional.
Cabello explicó que desde UOCRA venían trabajando desde hace tiempo en un esquema similar al que existe para los trabajadores de la construcción vinculados a Veladero. El objetivo ahora es establecer un marco propio para Vicuña y dar previsibilidad tanto a la compañía como a las empresas contratistas y subcontratistas que participen de las distintas etapas de las obras.
El dirigente remarcó además que el acuerdo está delimitado al sector de la construcción. Los trabajadores vinculados específicamente a la actividad minera continúan bajo la órbita de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), por lo que el convenio no modifica las condiciones correspondientes a ese gremio.
Una obra en etapas y la proyección de trabajadores
El entendimiento se conoce mientras Vicuña avanza con las primeras tareas de infraestructura necesarias para el desarrollo de los proyectos Josemaría y Filo del Sol. Cabello indicó que los primeros trabajos estarán relacionados con el levantamiento de la obra gruesa, la construcción de campamentos y los movimientos iniciales de suelo, aunque aclaró que el avance dependerá también de las condiciones climáticas en la cordillera.
El secretario general de la CGT San Juan señaló que los temporales que afectan a la alta montaña ya complicaron el inicio de algunas tareas y estimó que recién hacia noviembre podría alcanzarse una mayor normalidad para el trabajo en altura.
En cuanto al impacto laboral, Cabello estimó que a partir de noviembre podría haber alrededor de 800 trabajadores de la construcción vinculados al proyecto Vicuña, aunque aclaró que se trata de una proyección que puede variar según el ritmo que tome el desarrollo de las obras. La cifra contempla el movimiento generado por los dos proyectos que avanzan de manera simultánea.
Por ahora, el acuerdo específico fue firmado entre Vicuña y UOCRA. Cabello indicó que el gremio mantiene conversaciones con otros proyectos mineros, entre ellos Los Azules, con la intención de establecer convenios particulares que contemplen las características de cada emprendimiento, ya que no todos se encuentran a la misma altura ni presentan las mismas condiciones de trabajo.
El convenio firmado en Buenos Aires establece así un marco común para las empresas que participen de la construcción de la infraestructura de Vicuña y marca una diferenciación entre el trabajo convencional en la denominada Zona A y las condiciones particulares que deberán afrontar los obreros destinados a la alta montaña.