Trabajaba en blanco, se pasó por cuenta propia y su bolsillo sintió el golpe: cuánto perdió
Dejó el empleo en blanco para trabajar por su cuenta y el ingreso real se le derrumbó casi un 28%. No es un caso aislado: el cuentapropismo informal se convirtió en el refugio de miles que ya no encuentran lugar en el mercado registrado.
La transición del empleo registrado al trabajo por cuenta propia no solo cambia la forma de facturar: también golpea el poder de compra. Según un relevamiento de la consultora C-P, quienes dejaron un empleo privado formal para trabajar por su cuenta registraron una caída promedio del 27,8% en sus ingresos reales.
El dato se desprende de un informe que analizó los movimientos laborales de 2024 y 2025. En ese período, el 25% de los asalariados registrados del sector privado que modificaron su situación laboral migró hacia el cuentapropismo, ya sea mediante changas, actividades independientes, venta de productos, prestación de servicios o trabajos a través de plataformas digitales.
Más gente busca trabajo, pero con empleos de peor calidad
El fenómeno se produce en un mercado donde el empleo registrado pierde terreno y crece la cantidad de personas que salen a buscar ingresos fuera de una relación de dependencia. Los últimos datos del INDEC muestran que la tasa de actividad pasó del 48,1% en el segundo trimestre de 2025 al 48,9% en igual período de 2026. En paralelo, la desocupación subió del 7,6% al 7,9% y la informalidad laboral avanzó del 43,2% al 45%.
Desde Analytica vincularon ese aumento de la participación laboral con la necesidad de los hogares de sumar ingresos ante el deterioro del poder adquisitivo. «La mayor tasa de actividad contempla la necesidad de compensar ingresos de las familias frente al contexto de caída del salario real de los asalariados registrados, agravado por un mercado de trabajo que absorbe esa mano de obra con empleos de mala calidad y bajos salarios», señalaron los especialistas.
Se perdieron 83.000 empleos formales y el cuentapropismo informal sumó más de 302.000
Los números sobre creación y destrucción de puestos reflejan con más claridad el cambio estructural. Según C-P, entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 se perdieron alrededor de 83.000 empleos formales, mientras que el sector informal incorporó unos 348.000 trabajadores.
Dentro de ese crecimiento, el cuentapropismo informal fue la categoría que más se expandió: sumó más de 302.000 personas durante el segundo trimestre de este año. La categoría abarca situaciones muy diversas, desde trabajadores que hacen reparaciones, tareas de construcción o changas hasta quienes venden productos, ofrecen servicios personales, reparten o generan ingresos mediante aplicaciones.
Cuando esas actividades se desarrollan de manera informal, los trabajadores quedan fuera de las principales protecciones asociadas a una relación laboral registrada, como aportes jubilatorios patronales, aguinaldo, vacaciones pagas y cobertura de salud vinculada al empleo.
Para la consultora, el crecimiento de esta modalidad muestra que el trabajo por cuenta propia está funcionando como una salida frente a las dificultades para acceder o permanecer en un empleo registrado. «Esto evidencia que solo el cuentapropismo informal opera como refugio frente a la pérdida de empleo y la mayor cantidad de personas que buscan un trabajo», concluyó C-P.