Tomaba 8 pastillas por día y pesaba 120 kilos: el cambio que sorprendió a todos
Ocho pastillas por día, 120 kilos y una insuficiencia cardíaca: el subsecretario de Salud de La Pampa, Gustavo Vera, tenía un panorama complicado. En 22 meses bajó 40 kilos y ayer volvió a correr. Lo que reveló sobre su cambio de vida.
El subsecretario de Salud de La Pampa, Gustavo Vera, tomaba ocho pastillas diarias, pesaba 120 kilos y tenía insuficiencia cardíaca. Hoy, con 63 años, corrió los 5 Km de la Media Maratón “118 aniversario de Eduardo Castex”.
Vera sufrió obesidad mórbida y llegó a un punto en el que debió dejar de ser funcionario y médico para asumir el rol de paciente. En 22 meses adelgazó 40 kilogramos. “No caminaba mil metros porque me agitaba, pero después de bajar 37 o 38 kilos me di cuenta que podía correr y ahora hago 12 kilómetros. Hoy con 63 años corro contra mí, es un mensaje de optimismo porque viejo es el viento y sigue soplando, y a cualquier edad se puede hacer deporte”, destacó.
El funcionario participó ayer de su segunda prueba atlética de 5 Km. La primera fue en Toay, donde registró 37.47 minutos, y este domingo logró una notable mejora: recorrió la misma distancia en 31.48 minutos. “No soñaba que con 63 años podía correr. La primera carrera me fue muy bien y en esta estuve más preparado. Hay que luchar contra la obesidad porque la sufrí y un día el médico me dijo que iba a tener muchos problemas, pero a los 65 años te va a faltar el oxígeno y hoy me sobra”, resaltó.
Vera se considera un deportista senior y defiende el deporte amateur. “De chico era fondista, tenía mucha resistencia. No era un corredor explosivo, pero hacía 1.30 minutos bajo el agua. El deporte es sano, cura el alma, ayuda a alimentarse, y lo digo como paciente, ni como funcionario ni como médico”, dijo ayer en Eduardo Castex.
El subsecretario relató cuándo se produjo “el click” que marcó un cambio rotundo. Recordó que hace 22 meses su médico le advirtió que iba a tener problemas, porque pesaba 120 kilos y afrontaba una obesidad mórbida que le provocaba una insuficiencia cardíaca. “No le hecho la culpa a la función pública, sino que uno se abandona y no lo ve”, aclaró.
“Me tuve que poner en el rol de paciente. Hice todo un trabajo muy meticuloso con profesionales que me ayudaron, el gimnasio y mi entrenadora, y en 22 meses llegué a bajar 40 kilogramos, con un tratamiento multidisciplinario y ayuda de mi familia y mi esposa”, detalló emocionado.
“Dedico permanentemente dos horas de mi vida a mejorar mi salud. Tomaba ocho pastillas diarias y hoy no tomo nada, solamente una píldora de prevención. Tenía una insuficiencia cardíaca y logré revertir todo, con alimentación sana y actividad física. La vida me dio esta chance. Hoy peso 77 kilos, pero el peso no es importante para la figura física, sino estar bien”, expresó.
El deporte como antídoto para la salud mental
Consultado sobre si la mejora física también provoca un beneficio psicológico, Vera fue categórico: “Totalmente. Las endorfinas y neurotransmisores. Uno se prepara para algo, y esto sana el alma. El ejercicio es un gran tratamiento para la depresión, en un momento donde estamos atravesando un gran problema de salud mental. También sirve contra las adicciones. Siempre lo supe, pero nunca lo hice. De viejo lo estoy haciendo, aunque mi madre decía que viejos eran los trapos”.
Y agregó: “La actividad física es un buen antídoto para la salud mental porque libera neurotransmisores, cuando uno camina, está al aire libre y hace actividad física, es un antídoto para la depresión. Mira, es hasta un beneficio ecológico, porque cuando tenés que hacer un mandado a menos de 10 cuadras, no hay que ir en auto, porque así no quemás combustible, y favorece al medio ambiente y el clima. Siempre lo supe, pero nunca lo ejercí. Esta es mi segunda carrera, pero mi objetivo es correr 10 años más. No me importa el puesto, corro por mí, por el espíritu amateur, y es algo sano y barato que lo puede hacer cualquiera. Y me estoy preparando para los 10 Km de A Pampa Traviesa del año próximo, porque ese es mi gran desafío”.
Vera cerró el diálogo emocionado, con el Reloj Cucú como escenario de fondo. Mostró orgulloso la remera, pese a la fría mañana castense, con el nombre de “su” gimnasio en el pecho, pero aclaró al cronista que no es de su propiedad, sino que lo siente propio porque es el espacio donde lo acogieron sin discriminación cuando llegó con 115 kilos; y en la espalda luce su nombre y la frase “Salud Pública”.
“Hace 34 años que trabajo en Salud Pública y la llevo en el alma”, expresó con los ojos humedecidos. Antes de marcharse para el calentamiento previo a la competencia, anticipó que el gobierno provincial evalúa lanzar un Programa NEAC, que es la actividad física fuera del ejercicio, porque “da muy buenos resultados” y “la actividad física al aire libre es lo mejor que hay”.