Tocó el timbre de urgencia a las 21:42: lo que encontró la Policía en Errázuriz al 256
Un llamado de urgencia entró al despacho pasadas las 21:42: un adolescente estaba inconsciente en pleno centro de Río Gallegos. La filmación que entregó una testigo terminó señalando a un sospechoso que la Policía ya había interceptado minutos antes por otro episodio.
Un adolescente de 16 años terminó internado tras una golpiza en pleno centro de Río Gallegos y el presunto agresor, de 17, quedó aprehendido. La secuencia que permitió identificarlo es tan insólita como el operativo que lo terminó apresando: el atacante ya había sido detenido minutos antes por otro episodio en la vía pública.
El alerta entró al centro de despacho pasadas las 21:42 de este sábado. Del otro lado del teléfono, una voz advertía sobre un menor tirado e inconsciente sobre la calle Errázuriz al 256, entre Alvear y Maipú, en la zona externa del ingreso al estacionamiento de un complejo de departamentos.
Los efectivos que llegaron de inmediato confirmaron el cuadro. En el suelo estaba B. C., de 16 años, acompañado por una allegada, también menor de edad.
El video que cambió la investigación
La joven que estaba con la víctima aportó un dato determinante: momentos antes, su amigo había sido agredido a golpes por otro adolescente. Y para respaldar su relato entregó a los investigadores una filmación captada con un celular que registraba el momento exacto de la golpiza.
Con esas imágenes y las características físicas del atacante, el personal de prevención individualizó rápidamente al señalado como autor: S. M. L., de 17 años.
La sorpresa llegó cuando los uniformados cruzaron los datos. El menor ya había sido conducido a la dependencia policial minutos antes, tras ser interceptado en las inmediaciones de la avenida San Martín y la calle Don Bosco, donde estaba alterando el orden público y amedrentando a transeúntes con un elemento punzocortante.
Un padre policía en la escena
La escena sumó tensión institucional cuando se hizo presente en el lugar el progenitor de la víctima, que resultó ser un efectivo de la Policía de Santa Cruz con servicio en la División Comisaría Cuarta local.
En paralelo, una comitiva de sanitarios brindó los primeros auxilios al adolescente herido y lo trasladó de forma preventiva al Hospital Regional de Río Gallegos (HRRG), acompañado por su padre y por personal de apoyo de la Comisaría Primera, para los estudios médicos y las placas de rigor.
Qué dispuso la Justicia
Las actuaciones preliminares fueron elevadas de inmediato al Juzgado Penal Juvenil de turno. La magistrada interviniente dispuso que, respecto al menor señalado como causante de la agresión, se fije domicilio formal a disposición del tribunal en compañía de su progenitora.