Toay: el desalojo de Chakra Raíz ya tiene fecha límite y el intendente movió una ficha clave
El fallo que ordena desalojar la ecoaldea de Toay ya quedó firme y la justicia puso un plazo que nadie esperaba. El intendente dice que busca la salida más pacífica, pero hay diez familias con chicos que todavía no saben qué va a pasar con su casa.
El intendente de Toay, Ariel Rojas, confirmó que el fallo que ordena el desalojo de la ecoaldea Chakra Raíz está firme y que la justicia fijó como fecha límite fin de año. En el predio viven diez familias, muchas con niños y niñas, que esperan una intervención de la Cámara de Diputados y del Poder Ejecutivo para frenar la medida.
Rojas aseguró que trabaja para que el terreno "sea de todos los toayenses" y que busca que la ejecución se concrete "de la forma más pacífica posible". Consultado sobre si hubo avances o mediación, el jefe comunal respondió que lo último que tiene es lo dictado por el juez.
"Estamos analizando distintas situaciones"
– ¿Ha habido algún avance, alguna mediación, ante el fallo que ordena el desalojo de Chakra Raíz?
– No, lo último que tengo es lo que ha dictado el juez, que ha fijado una fecha límite para fin de año. Estamos analizando, viendo distintas situaciones, como para ver cómo poder hacer que eso suceda de la forma más pacífica posible. Todos queremos que se llegue a la mejor solución y que no haya demasiados problemas.
Hoy por hoy es un proceso que ya quedó firme, y bueno, para cumplir con esa sentencia, cada uno de los organismos involucrados o responsables pondrá lo suyo para llegar a la mejor solución, que es lo que todos queremos.
– ¿Has dialogado esto con Provincia? Porque Provincia va a tener que mandar a la policía…
– No, no lo hemos charlado tan así; obviamente, es tema de preocupación y de análisis. Veremos cómo continúa. Pero soy optimista en que se va a llegar a una buena solución, que se va a llegar a hacer bien las cosas.
Qué pasará con el terreno
– El terreno donde está Chakra Raíz sigue destinado al plan de vivienda social?
– Sí y no. El plan de viviendas sociales que estaba previsto ahí quedó truncado producto justamente de esta ocupación en el 2015. Esas viviendas que se iban a construir allí son las que se construyeron en Cortaderas, porque allí no se pudo continuar, cuando esta obra estaba ya licitada y adjudicada a las empresas. Ahora bien, eso no se pudo, lo que no quiere decir es que resignemos el espacio como Estado. Aparte, tenemos responsabilidades como funcionarios. Estamos tratando de hacer que esas tierras sean de todos los toayenses. Con lo cual, una vez que eso ocurra, seguiremos con el mismo fin que tiene que ver con ver cómo se lo puede transformar para ser habitado, entendiendo la situación actual y buscando las posibilidades que hoy tenemos a nuestro alcance.
La Municipalidad de Toay reclamó los terrenos en la justicia y en varios fallos le dieron la razón. La ejecución de la medida judicial presume una situación de tensión en el predio, donde las familias aguardan una definición política que evite el desalojo.