Tiraron 200.000 barriles radiactivos al mar: qué encontraron ahora sobre los que quedan

Más de 200.000 barriles con residuos radiactivos fueron arrojados al Atlántico durante años y recién ahora los científicos pudieron bajar a verlos. Lo que encontraron en el fondo marino, a 4700 metros, despertó una alarma que todavía no tiene respuesta.

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Tiraron 200.000 barriles radiactivos al mar: qué encontraron ahora sobre los que quedan
Tiraron 200.000 barriles radiactivos al mar: qué encontraron ahora sobre los que quedan

Durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX, más de 200.000 barriles con residuos radiactivos fueron arrojados al Atlántico Norte. Ahora, una expedición científica logró observar directamente varios de esos contenedores y documentó signos de deterioro: algunos están corroídos y parte de su contenido se extendió sobre el lecho marino. Los investigadores buscan establecer cómo se desplazan esos materiales y qué consecuencias tienen para la vida marina.

Qué descubrieron sobre los barriles hundidos

La investigación forma parte del proyecto NODSSUM, coordinado por el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS, por sus siglas en francés). El objetivo: localizar los recipientes, estudiar su estado de conservación y comprender cómo interactúan los residuos con los ecosistemas de las profundidades oceánicas.

La segunda expedición se realizó entre el 27 de mayo y el 28 de junio de 2026 a bordo del buque oceanográfico Pourquoi Pas, después de una primera incursión en 2025. Durante la campaña, el sumergible tripulado Nautile realizó 20 inmersiones a más de 4700 metros de profundidad, lo que permitió inspeccionar directamente varios barriles y recoger muestras de su entorno.

Los investigadores observaron contenedores con corrosión avanzada y material extendido sobre los sedimentos circundantes. También identificaron distintos materiales usados para encapsular los residuos, entre ellos cemento, resinas y betún.

Esos resultados se suman a los de la campaña de 2025, cuando el equipo localizó y cartografió miles de barriles mediante vehículos submarinos. Según los investigadores del proyecto, el área de vertido es extensa y la superficie estudiada hasta ahora representa solo una parte de la zona donde se depositaron los residuos.

Qué pasa con la radiactividad que se filtra al fondo marino

Uno de los objetivos principales de la misión es establecer cómo se dispersan los radionúcleos en el agua, los sedimentos y los organismos marinos.

De acuerdo con National Geographic, los radionúclidos son isótopos inestables que pueden emitir radiación y cuyo comportamiento depende, entre otros factores, de sus propiedades y de las condiciones del ambiente.

Durante la expedición de 2026, los instrumentos de medición detectaron señales de radionúclidos asociados a los residuos, entre ellos cobalto-60 y niobio-94. También se identificaron cesio-137 y americio-241, cuya presencia puede tener otros orígenes, como los ensayos de armas nucleares y accidentes.

En paralelo, el equipo recolectó muestras de agua, sedimentos y organismos marinos para analizar en laboratorio. Según explicaron los investigadores en una publicación de la Escuela Normal Superior de París, estudios de sedimentos realizados en 2025 ya habían detectado radionucleidos artificiales por encima de los niveles esperados en las profundidades oceánicas.

Según los profesionales, el alcance de la contaminación y sus posibles efectos ecológicos todavía deben determinarse. Los análisis permitirán evaluar si los radionúcleos pasan de los barriles a los sedimentos y al agua, y si después pueden incorporarse a los organismos que habitan en las profundidades.

Por qué hay animales que viven sobre los barriles radiactivos

Las imágenes obtenidas durante la expedición muestran que algunos barriles se convirtieron en superficies donde se establecen distintas especies. Los investigadores observaron anémonas, esponjas y crustáceos, entre otros organismos, sobre los contenedores y en sus alrededores.

Los especialistas remarcaron que la presencia de estas especies es relevante porque los barriles constituyen superficies duras en un ambiente donde las características del fondo marino pueden ser muy diferentes. Esa colonización podría crear vías de transferencia de radionucleidos hacia los seres vivos.

Cuándo se dejaron de arrojar residuos radiactivos al océano

El vertido de residuos radiactivos en el mar fue una práctica utilizada durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX. Entre 1971 y 1982, varios países europeos depositaron más de 200.000 barriles en el Atlántico nororiental, según los investigadores de NODSSUM.

Los contenedores se ubicaron a grandes profundidades, lejos de las costas. La regulación internacional de estas prácticas avanzó con el Convenio de Londres sobre la prevención de la contaminación del mar por vertimiento de desechos. La prohibición internacional de verter residuos radiactivos bajo ese marco entró en vigor en 1994.

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