Tierra del Fuego busca un acuerdo con los estancieros para salvar los caminos rurales
Vialidad negocia con los estancieros un esquema para que los propios usuarios pongan trabajo y recursos en los caminos rurales. Qué cambia para quienes circulan todos los días por esas rutas y qué tramos tienen obras en marcha.
La Dirección Provincial de Vialidad analiza crear consorcios camineros para sostener el mantenimiento de los caminos rurales de Tierra del Fuego, una alternativa que ya se discute con estancieros y productores de la provincia.
La presidenta del organismo, Ileana Zarantonello, confirmó que esas conversaciones están en marcha y que el objetivo es coordinar esfuerzos frente a las dificultades de transitabilidad que se arrastran en distintos sectores de la red vial.
Qué son los consorcios camineros
Se trata de esquemas de trabajo conjunto entre el Estado y los usuarios de las rutas. Aunque cada régimen provincial tiene sus particularidades, en general reúnen a productores y vecinos para organizar tareas sobre una red determinada, siempre con reconocimiento y supervisión oficial.
Las experiencias registradas en otras jurisdicciones combinan aportes públicos con recursos de los propios asociados, además de acuerdos para disponer de maquinaria y ejecutar las tareas de conservación.
“Entre las alternativas que estamos conversando se encuentra la posibilidad de conformar consorcios camineros, como una herramienta para promover el trabajo conjunto entre el Estado y los sectores productivos”, señaló Zarantonello.
El pedido de colaboración a los usuarios
La funcionaria vinculó la búsqueda de acuerdos con una necesidad concreta: preservar los caminos y reducir los daños que después obligan a nuevas intervenciones y a destinar más recursos.
“Nuestro compromiso es seguir trabajando y planificando intervenciones que permitan mejorar los caminos de la provincia. Sabemos que hay dificultades que llevan muchos años y que avanzar requiere esfuerzo, planificación y el compromiso de quienes utilizan diariamente esta infraestructura”, expresó.
En esa línea, apuntó: “Creemos que el diálogo y el compromiso compartido pueden ayudarnos a encontrar soluciones sostenibles para los caminos rurales de nuestra provincia”.
Zarantonello también pidió la colaboración de productores y usuarios. Explicó que los huellones profundos y otros daños en la calzada complican la circulación y provocan pérdida de material, cuya reposición demanda nuevos trabajos y desembolsos económicos.
Dónde están trabajando ahora
Según indicó la titular de Vialidad, el organismo mantiene tareas en varios puntos de la red. En la Ruta Provincial 5 los trabajos abarcan más de 50 kilómetros e incluyen, en Laguna Seca, el mejoramiento y ensanche de taludes para mejorar la visibilidad, además de intervenciones para facilitar el escurrimiento del agua.
En la Ruta Provincial 23 se reparan sectores afectados por huellones profundos. En las rutas 18 y 107 se realizan tareas de repaso y conformación de cunetas.
Para la temporada estival, en tanto, se proyectan intervenciones en la Ruta Provincial 12, donde se busca atender dificultades de larga data.