Tienen un museo con celulares "ladrillo" y tocadiscos: cómo visitarlo
En Paraná funciona un centro que ya retiró más de 20 toneladas de aparatos electrónicos este año. Pero adentro hay algo que muchos vecinos no saben: un museo con celulares "ladrillo", tocadiscos y máquinas de escribir. ¿Se puede visitar?
El Centro de Recepción y Transferencia de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos de Paraná acumuló más de 20 toneladas de equipos en lo que va del año y esconde un atractivo que muchos vecinos desconocen: un museo itinerante con aparatos de otras épocas.
El espacio funciona en Fragata Sarmiento 2482, en el noreste de la ciudad, y atiende de lunes a viernes de 7 a 13. Allí se reciben celulares, computadoras, electrodomésticos y otros dispositivos en desuso, según informó el subsecretario de Ambiente municipal, Maximiliano Pérez Viecenz, a Elonce.
Un retiro a domicilio para los que no pueden moverse
Cada 15 días, los sábados, el municipio recorre la ciudad para retirar aparatos que los vecinos no pueden trasladar por su volumen, cantidad o distancia. "Los días sábados, cada 15 días, hacemos recorridos por la ciudad para retirar a domicilio aquellos aparatos eléctricos y electrónicos que los ciudadanos, por algún motivo, no puedan sacar", explicó el funcionario.
Para coordinar el servicio hay dos vías: llamar al 147 o escribir a [email protected] con los datos personales. "El más simple es llamar al 147 o enviar un mail a [email protected] dejar sus datos y nosotros nos ponemos en contacto", detalló Pérez Viecenz.
Qué se puede llevar y qué no
La definición del propio funcionario simplifica la duda más común: "En términos generales, es todo aquel artefacto que se enchufa. Es por ahí la forma más simple de lograr identificarlos".
Entre los elementos más grandes se reciben heladeras y freezers. También ingresan dispositivos de uso diario que quedaron obsoletos: celulares, cargadores, pequeños electrodomésticos de cosmética, equipos de videograbación, tablets e impresoras.
Las pilas usadas también tienen recepción, aunque con una condición. "Las recibimos porque tenemos un convenio con el centro Basura Cero y podemos llevar pilas para disposición final", indicó el subsecretario, y pidió: "Que las acerquen, por favor, en envases cerrados, porque eso nos facilita la manipulación acá y evita algún residuo líquido que puedan llegar a desprender".
Reparan, donan y le dan una segunda oportunidad
No todo lo que llega termina como residuo. Dos oficinas técnicas revisan cada equipo para determinar si puede volver a funcionar. "Si pueden funcionar, como pasa con muchos, o hay pequeños repuestos o cuestiones técnicas que se pueden resolver aquí, se reutilizan y los donamos", contó Pérez Viecenz.
Los equipos recuperados se destinan a instituciones benéficas, asociaciones civiles y dependencias municipales. "Hasta hace muy poquito estuvimos entregando, por ejemplo, en una escuela cinco computadoras", mencionó.
El funcionario remarcó que estos residuos no son como los domiciliarios comunes. "No son residuos comunes, pero sí son residuos que se generan en gran cantidad en los hogares", advirtió. Como ejemplo, mencionó un envío de 3,5 toneladas a Buenos Aires con destino al centro Basura Cero. "En el año ya llevamos más de 20 toneladas retiradas y desde que funciona el centro se llevan más de 400 toneladas", precisó.
El objetivo, según dijo, es analizar cada aparato antes de su disposición final. "Es importante tratarlos para ver la posibilidad de que tengan una segunda oportunidad, incorporarlos nuevamente en un ciclo de vida y que alguien los pueda aprovechar", agregó.
El museo que recorre la historia de la comunicación
Además de la recepción y clasificación, el centro alberga un museo itinerante con aparatos recuperados. Allí hay un piano electrónico que todavía funciona, tocadiscos, máquinas de escribir, cámaras, teléfonos y celulares de distintas épocas.
Una parte de la colección traza la evolución de las tecnologías de comunicación. "Trata de hacer una línea histórica de lo que es la comunicación, desde el teléfono a cable, los primeros inalámbricos, los primeros estilos de celulares portátiles, después los Nokia y los Blackberry, hasta llegar al estilo smartphone y iPhone", describió Pérez Viecenz.
El museo está abierto al público en el mismo horario del establecimiento y fue pensado como herramienta para las visitas educativas. "Este museo itinerante está armado para que los estudiantes, los chicos de primaria y secundaria que vienen y hacen su recorrido, también vean y observen de esta forma la línea del tiempo de la evolución de los aparatos electrónicos", concluyó ante Elonce.