Tiempo del Milagro: los fieles de Tacuil ya marchan hacia Salta
¿Qué los espera a los peregrinos de Tacuil en su travesía de más de 200 kilómetros hasta Salta? Una historia de fe y esfuerzo que ya comenzó.
Con la fe como bandera, los primeros peregrinos del municipio de Molinos ya están en camino hacia la ciudad de Salta para participar de las celebraciones en honor al Señor y la Virgen del Milagro. El grupo partió este fin de semana desde el paraje Tacuil y avanza con la tradicional devoción que moviliza a toda la zona.
Alrededor de las 15.30 del sábado, un grupo de fieles dejó atrás Tacuil, una pequeña localidad ubicada a más de 30 kilómetros de la cabecera municipal, para dar inicio a una nueva edición de la peregrinación. El destino final es la capital salteña, a unos 200 kilómetros de distancia, donde se renovará el histórico Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen.
Un recibimiento cálido en el camino
El paso por Colomé fue especial: los vecinos de la zona recibieron a los caminantes con café caliente para que pudieran recuperar fuerzas antes de continuar la marcha. Ese gesto de hospitalidad marcó el inicio de un recorrido que combina esfuerzo físico y profunda espiritualidad.
Este domingo, los peregrinos llegaron al pueblo de Molinos, donde se encontraron con el resto de los fieles que se sumarán a la travesía. La concentración general está prevista en la iglesia San Pedro Nolasco, el punto de encuentro tradicional para quienes año tras año repiten esta experiencia de fe.
La partida hacia Salta
La salida conjunta desde Molinos está programada para las 19. Desde allí, los peregrinos iniciarán juntos el tramo final hacia la capital, llevando consigo las intenciones, pedidos y agradecimientos de sus familias. La caminata es uno de los momentos más esperados por los fieles de la región, que vuelven a ponerse en marcha con esperanza y devoción.
El objetivo es llegar a la ciudad de Salta y ser parte de las celebraciones del Milagro, una de las manifestaciones religiosas más convocantes del noroeste argentino. La peregrinación, que se extiende por más de 200 kilómetros, representa un verdadero acto de fe para cientos de personas que cada año renuevan su compromiso espiritual.