Terremoto en Venezuela: ¿está Salta preparada para un sismo de esa magnitud?
Tras el terremoto en Venezuela, los salteños se preguntan si algo así puede ocurrirles. ¿Qué dicen los especialistas?
El devastador sismo que sacudió Venezuela y dejó cientos de víctimas reavivó el temor en Salta. ¿Podría la provincia sufrir un terremoto similar? Especialistas responden y piden no alarmarse, pero sí prepararse.
Salta es una de las provincias argentinas con mayor actividad sísmica. Así lo confirman los registros del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), que clasifica varias zonas del territorio salteño con peligrosidad entre moderada y elevada. Entre las áreas más expuestas se encuentran el Valle de Lerma, el sistema subandino y los Valles Calchaquíes, donde son frecuentes los movimientos de baja y mediana intensidad que muchas veces la población logra percibir.
¿Se puede predecir un terremoto?
Los expertos son tajantes: no existe método científico que permita anticipar con exactitud cuándo, dónde ni con qué fuerza ocurrirá un sismo. Por eso, el mensaje principal es evitar el alarmismo y centrarse en la prevención. Vivir en una zona sísmica no implica una catástrofe inminente, pero sí exige estar preparados.
Desde los organismos de emergencia insisten en que cada familia tenga un plan de acción. Las medidas básicas incluyen conocer la ubicación de las llaves de paso de gas, agua y electricidad, no colocar objetos pesados en altura, y contar con un botiquín, linterna, agua potable y un extintor en casa.
¿Qué hacer durante un sismo?
Si ocurre un movimiento telúrico, lo primero es mantener la calma. No correr ni usar ascensores, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, y, si es posible, resguardarse debajo de una mesa o estructura firme. Si el sismo sorprende en la vía pública, hay que apartarse de edificios, postes de luz, puentes y cualquier estructura que pueda desprenderse.
Una vez que el movimiento cesa, se recomienda cortar los servicios si es seguro hacerlo y dirigirse hacia espacios abiertos. La preparación y la información son las mejores herramientas para enfrentar estos fenómenos naturales.