Tennessee intentó ejecutarla con dos inyecciones letales: lo que pasó después dejó a todos en shock
Tennessee aplicó las dos dosis letales, pero la condenada siguió respirando casi una hora en la camilla. Lo que dijeron los testigos sobre sus últimos movimientos y el dato que el protocolo no previó. ¿Qué pasó adentro?
Christa Pike, la primera mujer condenada a muerte en Tennessee en unos 200 años, sobrevivió al intento de ejecución realizado este miércoles y debió ser hospitalizada. Su abogado confirmó que la reclusa sigue con vida tras recibir las dos tandas completas de pentobarbital.
Según informó la agencia EFE, los testigos presentes escucharon la respiración de Pike durante casi una hora después de que se le aplicaran las dos dosis letales. Algunos periodistas que presenciaron el procedimiento señalaron que la mujer permaneció despierta durante la primera fase, conversó con funcionarios y hasta cantó junto a su guía espiritual.
Los detalles que nadie esperaba
Tras la segunda inyección, los presentes relataron que escucharon fuertes ronquidos y vieron movimientos de cabeza y cuello. La condenada incluso levantó la cabeza por un momento mientras estaba en la camilla.
Catherine Sweeney, periodista de la emisora WPLN que fue testigo del episodio, explicó en conferencia que el protocolo no contempla qué hacer si una persona sigue con vida después de las dos tandas de inyecciones letales. Hasta el momento no se determinó qué provocó la falla en el procedimiento.
El equipo legal de Pike presentó una moción de emergencia ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos para detener la ejecución al notar que seguía viva, argumentando que la mujer de 50 años estaba en una "agonía innecesaria".
Más de tres décadas en el corredor de la muerte
Pike estuvo detenida más de 30 años en el corredor de la muerte tras asesinar a Colleen Slemmer, su compañera de 19 años, en un centro de formación profesional de Knoxville en 1995. Tenía 18 años cuando cometió el crimen junto a Shadolla Peterson y su entonces novio, Tadaryl Shipp.
En 1996 fue condenada a pena de muerte por torturar, matar a golpes y tallar un pentagrama en el pecho de la víctima. Shipp recibió cadena perpetua, mientras que Peterson obtuvo una pena menor por colaborar con las autoridades.
El procedimiento había estado en duda durante las horas previas por una serie de presentaciones judiciales de la defensa. Pike había pedido que se revisaran sus antecedentes de abusos físicos y sexuales durante la infancia, además de los trastornos psicológicos que padecía, entre ellos estrés postraumático.
El Tribunal Supremo había rechazado el martes un pedido para frenar la ejecución. Horas después, el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito dispuso una suspensión temporal mientras analizaba el caso. Finalmente, el máximo tribunal habilitó a Tennessee a avanzar antes de que venciera la orden prevista para la medianoche del miércoles. El procedimiento, programado originalmente para las 10 de la mañana en Tennessee (las 12 del mediodía en Argentina), se retrasó por las apelaciones de la defensa.
