Tenía un arsenal en su casa y espiaba a los vecinos con un dron: así cayó en Gerli
Amenazó a su vecino con una pistola, lo persiguió y huyó. Cuando allanaron su casa en Gerli, encontraron un arsenal y un dron con el que espiaba a las víctimas. ¿Qué más escondía?
Un hombre de 42 años fue detenido en Gerli tras amenazar de muerte a su vecino con una pistola. Durante los allanamientos, la policía le secuestró un verdadero arsenal: pistolas 9 mm, carabinas, un handy policial y hasta un dron con el que espiaba a las víctimas.
El violento episodio ocurrió días atrás en una vivienda de Gerli, partido de Avellaneda. Silvia T. (60) denunció que su esposo estaba en el patio delantero cuando un sujeto armado, amigo de un frentista de enfrente, desenfundó una pistola, lo encañonó y le gritó amenazas de muerte antes de huir en un auto blanco. La mujer aseguró haber escuchado el sonido de un handy de frecuencia, lo que hizo sospechar que el agresor se hacía pasar por policía.
¿Cómo lo atraparon?
El Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Comisaría 6.ª de Avellaneda (Gerli) realizó tareas de inteligencia, revisó cámaras de seguridad y tomó testimonios. Así identificaron el vehículo y un taller mecánico vinculado al sospechoso. La UFI N.º 1 de Avellaneda solicitó tres allanamientos, que se concretaron el martes 21 de julio con apoyo de varias brigadas.
En el primer objetivo, un taller en Heredia y Pasaje Angaco, secuestraron el Volkswagen Polo Track blanco (dominio AH624KV) usado en el ataque y un handy Baofeng. Allí había dos hombres de 39 y 31 años.
En el segundo allanamiento, en Pasaje Angaco al 1300, detuvieron a Diego Javier Pazos (42). Al ingresar, lo encontraron empuñando una pistola Tanfoglio 9 mm; ante la voz de alto, la arrojó al suelo.
Un arsenal escondido
En la vivienda de Pazos, los peritos hallaron dentro de un armario una pistola Browning 9 mm con la numeración suprimida y 25 municiones. También desenterraron un rifle automático Halcón calibre 22 y un rifle semiautomático Marlin calibre 22. En cajones encontraron más de 150 cartuchos de distintos calibres y cargadores de repuesto.
Pero lo más llamativo fue el dron DJI de última generación, que según los testimonios, Pazos usaba para sobrevolar la propiedad de sus vecinos, monitorear sus movimientos y violar su intimidad.
Al verificar los números de serie, la carabina Halcón tenía pedido de secuestro activo desde marzo de 2008 por la UFI N.º 4 de La Matanza, en una causa por averiguación de ilícito.
La fiscalía, a cargo de la Dra. Sadauskas, avaló el procedimiento. Pazos quedó imputado por amenazas calificadas, portación y tenencia ilegal de arma y munición de guerra. Permanece detenido a la espera de la primera audiencia judicial.