“Tenía dos caras”: la escalofriante confesión de la expareja de la mujer detenida por la muerte de su hija de 2 años en Villa Gesell
¿Qué escondía la madre detrás de la fachada de buena madre? La expareja rompió el silencio y reveló detalles que ponen los pelos de punta.
Héctor Javier Picart, expareja de Lucía Sosa, rompió el silencio y reveló detalles escalofriantes sobre la mujer acusada de matar a su propia hija de dos años en Villa Gesell. “Nunca vi que fuera violenta, pero tenía dos caras”, confesó.
En diálogo exclusivo con TN, Picart contó que durante su convivencia con Sosa nunca notó actitudes violentas. Sin embargo, cuando se iba a trabajar, los niños siempre terminaban internados. “Ella me decía que cuidaba mucho a los chicos. El problema era cuando yo me retiraba de mi casa para trabajar, los nenes siempre terminaban internados”, relató.
El hombre, que perdió a dos hijas junto a Sosa en circunstancias similares, aseguró que al principio no sospechaba nada. “No entiendo qué pasó porque no se encontró un motivo”, dijo entre lágrimas. Pero con el tiempo empezó a dudar: “Ella delante mío era una buena madre, pero después me di cuenta de que tenía dos caras”.
El síndrome de Munchausen y el informe psiquiátrico
Picart reveló que Sosa fue evaluada por una psicóloga del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, quien detectó un posible síndrome de Munchausen. Sin embargo, al consultar con un psiquiatra de la ciudad de Buenos Aires, el informe final indicó que ella “era mentalmente sana”.
El hombre fue absuelto junto a Sosa en 2018 por la muerte de sus dos hijas, pero ahora fue citado como testigo en la nueva causa. Declarará el 30 de julio a las 11 de la mañana. “También estoy en carácter de querellante. Más allá de la muerte de mis dos hijas quiero que se haga justicia por esta beba y que se aclare esto de una vez por todas”, sostuvo.
¿Qué pasó con Isabella?
El caso salió a la luz cuando Sosa llevó a su hija Isabella al Hospital Municipal Arturo Illia sin signos vitales. La madre aseguró que la nena se había broncoaspirado mientras tomaba la mamadera. Pero la autopsia reveló que la muerte fue por hipoxemia, una falta de oxígeno en sangre provocada por asfixia obstructiva, que derivó en un paro cardíaco.
Ese informe contradijo la versión de la madre. La investigación se orientó entonces hacia un presunto homicidio. Sosa está acusada de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo.
Los antecedentes estremecedores
Al revisar el historial de Sosa, los investigadores encontraron un dato escalofriante: a ella y a Picart ya se les habían muerto otras dos hijas en circunstancias similares. Candela falleció en 2013, con apenas cinco meses; Jazmín, en 2016, con 11 meses. Ambas murieron por asfixia, igual que Isabella.
Sosa y Picart fueron investigados por esas muertes, llegaron a juicio y en 2018 fueron absueltos. Tiempo después, la pareja se separó. Sosa se mudó a Villa Gesell, formó una nueva relación y tuvo otros dos hijos: un nene de cuatro años e Isabella, que estaba por cumplir tres.