Tener una casa vacía en La Plata se volvió un pozo sin fondo: los números que asustan
¿Sabías que tener una propiedad vacía en La Plata puede costar hasta $400.000 por mes? Descubrí los gastos que no se pueden evitar y las estrategias para no perder dinero.
Mantener un inmueble desocupado en La Plata se convirtió en un verdadero dolor de cabeza económico. Los gastos mensuales pueden trepar de $100.000 a más de $400.000, según el tipo de propiedad y su ubicación, y no dan tregua aunque no haya inquilinos ni compradores a la vista.
La suma de expensas, servicios, impuestos y mantenimiento empuja a los propietarios a buscar salidas urgentes para frenar la pérdida de dinero. Martilleros públicos de la Ciudad analizaron cada rubro y coinciden en que la situación es insostenible.
¿Cuánto cuesta tener un departamento vacío?
La martillera Gisela Agostinelli detalla que los gastos fijos no se detienen por más que no haya ocupantes. En el caso de los departamentos, el dueño debe afrontar el pago total de las expensas, tanto ordinarias como extraordinarias. Además, el servicio de agua y otros suministros generan un costo mensual obligatorio aunque no haya consumo, salvo que se tramite la baja.
A eso se suma el deterioro físico del inmueble: un gasto silencioso que avanza por la falta de uso y ventilación, y que tarde o temprano golpea el bolsillo.
El corte de servicios: una estrategia con límites
Estela Valverde, también martillera pública, explica que muchos propietarios optan por suspender suministros para reducir pérdidas. "En estas propiedades es habitual que no se paguen los servicios de luz ni de gas porque se pide directamente el corte del suministro", señala. Pero advierte que el agua no se puede cortar: "El servicio de agua se debe seguir abonando de manera obligatoria".
Las expensas, en tanto, representan uno de los costos más pesados en los consorcios y deben abonarse en su totalidad.
Números concretos: de $100.000 a $400.000 por mes
Ramón Penayo, otro martillero, pone cifras a la preocupación: un departamento pequeño vacío demanda unos $100.000 mensuales. Ese monto incluye expensas de entre $70.000 y $80.000, más unos $20.000 adicionales si el agua no está incluida.
En las casas, la situación cambia pero no mejora: no hay expensas, pero el mantenimiento es mucho más caro. Tareas básicas como pintar pueden costar "una fortuna", dice Penayo, comparado con un departamento donde los gastos comunes se comparten. Su conclusión es tajante: "Hoy no es negocio tener un inmueble desocupado porque no sirve".
Impuestos: la carga que no perdona
Además de servicios y expensas, los impuestos son un desembolso obligatorio que golpea directo al titular. Valverde señala que la presión de ARBA y la Agencia de Recaudación Municipal de La Plata es el costo más inflexible: "Los impuestos se pagan exactamente de la misma manera, esté la propiedad alquilada o no".
Si la propiedad está en venta, el dueño absorbe ese costo extra mientras espera un comprador. Si está alquilada, la renta ayuda a solventarlo, pero la obligación sigue ahí.
Los valores de referencia mensuales para un departamento en un edificio céntrico de La Plata son: monoambiente, cerca de $100.000 (expensas y servicios básicos); un dormitorio, $200.000 (expensas moderadas, tasas e impuestos); y ubicación premium, $400.000 (expensas elevadas, mantenimiento general, ARBA y APR).
El costo invisible: la renta que no llega
Agostinelli introduce un concepto clave: el costo de oportunidad financiera. Para una propiedad desocupada, el mayor gasto no es solo lo que sale del bolsillo, sino lo que deja de ingresar. La renta no percibida durante meses o años se convierte en una pérdida silenciosa que agrava el panorama.
La cláusula de venta: una luz de esperanza
Penayo recuerda que desde 2024 no existe un plazo mínimo legal para los alquileres ni ajustes regulados. "Las partes gozan de libertad contractual para negociar condiciones", explica. Esto abrió la puerta a contratos más flexibles, de seis meses, un año o 24 meses, según la necesidad.
Para quienes quieren vender pero no soportan los costos de esperar, surgió la cláusula de venta. Se firma un contrato de alquiler (por ejemplo, 24 meses) con una cláusula que deja claro que la propiedad sigue en el mercado de compraventa. Si aparece un comprador, el dueño notifica al inquilino con 90 días de anticipación y la operación se concreta. Así, el mantenimiento se financia con la renta y el propietario no sangra dinero mientras busca comprador.
También existe la opción de que el nuevo dueño compre el inmueble como inversión y continúe el contrato, actualizando el valor del alquiler cada seis meses o un año. Cada vez más propietarios platenses que no logran vender en el corto plazo eligen esta vía para cubrir los gastos fijos y frenar el goteo constante de dinero.