Tejieron un chal para el Papa en un convento de Caucete: el detalle que las monjas guardaron hasta el final
En un convento de Caucete no esperaron sentadas: tejieron a mano un chal para el Papa y lo entregaron en una audiencia. Lo que casi nadie sabía es de dónde salió la lana y cuánto tardaron.
Un grupo de religiosas de Caucete puso manos a la obra y confeccionó un chal de lana de oveja destinado al papa León XIV. La pieza salió del Carmelo de María, en Villa Independencia, y fue entregada al Pontífice por monseñor Jorge Lozano durante una audiencia el lunes 12 de octubre.
El obsequio buscó representar la identidad cultural sanjuanina y el trabajo artesanal de la comunidad religiosa. La elaboración estuvo a cargo de las hermanas del monasterio, que trabajaron la prenda en telar manual.
Cuánto tiempo demandó el tejido
La hermana María Silvina de Jesús contó detalles del proceso en una comunicación telefónica con el programa Buena Gente, de AM 1020. Según detalló, el chal requirió entre 20 días y un mes de trabajo, sumando la preparación del telar y el tejido propiamente dicho.
La pieza se hizo íntegramente a mano, con lana de oveja y en tonos blancos y grises matizados.
El pedido que originó el obsequio
El encargo partió de monseñor Jorge Lozano, que quería llevar al Papa un presente ligado a las tradiciones y al trabajo artesanal de San Juan. La religiosa explicó que el arzobispo conocía la labor de las hermanas y propuso una prenda que sintetizara ese oficio.
La elección también tuvo que ver con la experiencia del Pontífice en Perú, donde vivió varios años y tomó contacto con tejidos tradicionales.
Telar, cremas y bordados: cómo se sostiene el monasterio
Además del chal, la comunidad produce otras artesanías como parte de su rutina. Las religiosas elaboran cremas naturales con plantas de su propia huerta, flores y hierbas, y también bordados y artículos religiosos.
La hermana María Silvina de Jesús sostuvo que el telar recoge el trabajo de las mujeres sanjuaninas tejedoras y que esa tarea representa además una forma de sustento para el monasterio. Quienes quieran consultar por piezas o encargos pueden acercarse al monasterio o llamar al 264 444-9479.
Ocho religiosas y una rutina marcada por el silencio
En el Carmelo de María viven ocho religiosas de distintas provincias: tres sanjuaninas, tres de Buenos Aires, una de Córdoba y otra de Santa Fe. La jornada arranca a las 7 con la oración comunitaria en la capilla, sigue con oficios, trabajo manual, limpieza y preparación de alimentos, y se ordena en torno al silencio, la oración y la lectura espiritual. Al mediodía comparten la comida y por la tarde retoman estudios, vísperas y oración personal antes de la cena.
La hermana también describió que la liturgia incluye canto y el uso de instrumentos como bombo, charango, violín y órgano, con modos gregorianos y melodías de la cultura popular argentina y latinoamericana.
Así, la entrega del chal al papa León XIV quedó ligada a una práctica sostenida en el tiempo por la comunidad de Caucete, que combina trabajo artesanal, vida contemplativa y producción de bienes para su mantenimiento.