Hay 34 anotadas, pero solo 15 sostienen el ritmo de producción. Ahora abrieron la campaña para llegar con un amigurumi a cada chico internado en el Hospital de Niños para Navidad: cómo sumarse y qué materiales hacen falta.
Un grupo de tejedoras de Misiones puso en marcha una movida solidaria que ya tiene fecha de entrega: amigurumis hechos a mano para los chicos internados en el Hospital de Niños, con la Navidad como horizonte. La convocatoria, impulsada desde el grupo Gotitas de Alegría, apunta a sumar manos de toda la provincia para llegar con un muñeco a cada pequeño que esté atravesando un tratamiento en esas fechas.
La iniciativa no nació ayer. Estas tejedoras vienen entregando muñecos desde hace tiempo a los chicos que pelean contra el cáncer, y hace poco ampliaron el círculo: también incluyeron como destinatarios a los niños que están en proceso de diálisis.
Cuántas son y cómo se organizan
En Gotitas de Alegría hay anotadas alrededor de 34 tejedoras. De ese total, unas 15 sostienen el ritmo de producción de manera constante, según precisó el medio Primera Edición. La idea ahora es que ese número crezca con la campaña navideña, que arrancó con anticipación justamente para que haya tiempo de tejer.
Las integrantes del grupo coinciden en que la experiencia de tejer para donar es distinta a cualquier otra. “Algo totalmente diferente” a cuando “tejemos para vender”, describen: si bien las dos situaciones les dan placer, cuando el destino es el hospital ya saben que la recompensa serán abrazos y sonrisas de los chicos. Las fotos que se sacan juntas después de cada entrega, dicen, lo muestran.
Qué se necesita para sumarse
La invitación es para todas las tejedoras de la provincia que quieran aportar su trabajo. Pero hay un paso previo importante: antes de empezar hay que comunicarse con las organizadoras para saber con precisión qué materiales usar. Los amigurumis que llegan al hospital se elaboran con medidas de higiene y seguridad, y también de protección, así que no cualquier insumo sirve.
También pueden colaborar quienes no saben tejer. En ese caso, la ayuda se canaliza a través de materiales: hilo de algodón puro, ojitos de seguridad y vellón. La recomendación es la misma: consultar antes de comprar, para asegurarse de adquirir lo correcto.
La palabra de una de las organizadoras
Liliana Mazur explicó a SextoSentido que se trata de “una campaña solidaria a través de la cual queremos llevar los muñecos y esta vez a los niñitos que están en Pediatría en la época de Navidad, de allí que abrimos la campaña ahora, para que la gente vaya tejiendo muñecos y así terminarlos para la primera y segunda semana de diciembre”.
El objetivo es tener todo listo para esas dos semanas de diciembre, de modo que los muñecos lleguen a destino en plena previa navideña.
Cómo contactarse
Quienes quieran sumarse pueden escribir al +54 9 3764 69-5991. También está disponible el Instagram del grupo, @unagotitadealegria, y el de Liliana, @cro_lilis_chet.
Qué significan estos muñecos
Las tejedoras no se quedan con un solo diseño: actualizan patrones, prueban nuevos colores y consultan cuáles son los preferidos para no aburrirse ni cansarse. Para ellas, en los momentos difíciles los amigurumis son protección, amigos, compañeros de alegrías, tristezas, miedos y dolores. Pueden convertirse en una tabla de confianza y, sobre todo, son mucho amor.
La tradición japonesa les da sustento simbólico: los amigurumis representan protección, consuelo, amistad y compañía de por vida. Basados en el animismo tradicional de Japón —la creencia de que las cosas poseen su propio espíritu—, no se los considera un simple juguete o adorno, sino un objeto con una pequeña alma o esencia destinada a convertirse en el confidente de su dueño.
Con esa idea como bandera, el grupo ya empezó a tejer. La meta es que ningún chico internado en el Hospital de Niños se quede sin su muñeco en Navidad.