Tartagal: la muerte de Felipa Romero y el pedido desesperado de un funcionario
Un funcionario salteño rompió el silencio tras la muerte de una anciana en Tartagal y lanzó una advertencia que estremece: el caso podría repetirse. ¿Qué pidió a los vecinos?
La muerte de Felipa Romero, una adulta mayor que fue rescatada de su domicilio en Tartagal en estado crítico y falleció después, conmocionó a la comunidad y encendió una alerta en las autoridades. El director general de Adultos Mayores, Nicolás O'Brien, se mostró dolido y utilizó un medio radial para hacer un llamado desesperado a la solidaridad vecinal.
En diálogo con Lup Radio 94.7, O'Brien sostuvo que "esto pudo haberse evitado" y remarcó que la comunidad debe involucrarse cuando detecta que un adulto mayor está en situación de vulnerabilidad. "Hay que apelar y tomar conciencia en forma unida y solidaria para poder rescatar vida", expresó.
El drama en las fincas
El funcionario advirtió que muchas personas mayores viven en condiciones extremas, especialmente en las zonas rurales. "Puede haber muchas personas pasando por esto, más en las fincas. Muchos terminan en una pieza de adobe", explicó, y pidió a los vecinos que pregunten por aquellos que conocen, como "doña Rosa", para evitar más desenlaces trágicos.
O'Brien también apuntó contra la indiferencia social: "Es importante abandonar el discurso de odiar al vecino, sálvese quien pueda, la Ley de la Selva". En ese sentido, reflexionó sobre la importancia del tejido social: "Si pasa un temblor, el que va a ayudar a tu hija o hermana es el que vive al lado".
"Te puede pasar a vos"
El director insistió en la necesidad de ponerse en el lugar del otro. "Te puede pasar a vos, es inexorable que vamos a envejecer todos, y andá a saber cómo caen los dados, están en el aire", dijo, y reclamó "esa mirada respecto del semejante".
Para O'Brien, el caso de Felipa Romero es un ejemplo claro de que la prevención es posible. "Esto pudo haberse evitado, yo estoy convencido, pero necesitamos esta solidaridad de parte de la comunidad", afirmó. Y cuestionó: "Si hay una viejita, tan viejita y no sale, ¿cuánto hace que no sale para que esté en ese estado de abandono? Generalmente se conocen desde chicos, preguntar a otra vecina".
Finalmente, el funcionario cerró con un pedido concreto: "Hay que estar ahí por una cuestión de humanidad, si nos queremos llamar seres humanos esto no puede faltar: estar, tocar el timbre y avisar a las autoridades", sobre todo porque los adultos mayores pueden tener cuadros graves que el común de la gente no sabe cómo atender.