Tartagal dijo basta: los trapitos ya no podrán cobrar en el microcentro
Los vecinos venían denunciando violencia, daños a los autos y cobros a mano armada de la moneda en pleno centro. Ahora el municipio salió con la policía a la calle y los que se creían dueños de la vereda tienen los días contados.
El intendente de Tartagal, Franco Hernández Berni, confirmó el fin de la actividad de los denominados "trapitos" en el microcentro de la ciudad. Lo hizo a través de sus redes sociales, donde anticipó el arranque de una serie de controles para frenar los cobros indebidos a quienes estacionan en la vía pública.
Los operativos de fiscalización se llevarán adelante en forma conjunta con la Policía de Salta y llegan después de una seguidilla de reclamos de vecinos. De acuerdo con lo que se detalló, en el norte provincial se habrían registrado episodios de violencia, daños contra vehículos y exigencias de dinero a conductores que dejan sus autos en la calle.
Qué se busca con los operativos
Según explicó el jefe comunal, la intención es que nadie sin autorización pueda apropiarse de los espacios públicos ni lucrar con el estacionamiento. La medida apunta directamente a quienes ocupan veredas y sectores del microcentro para pedir plata a cambio de "cuidar" los rodados.
La decisión del municipio se apoya en las denuncias que fueron llegando desde distintos puntos de la ciudad. Los testimonios de los vecinos describieron un clima de tensión para quienes circulan y buscan dónde estacionar, con situaciones que derivaron en daños a los autos y en pedidos de efectivo fuera de cualquier norma.
Con el despliegue de los controles en el microcentro, la gestión de Hernández Berni busca ordenar el uso del espacio público y devolverles tranquilidad a los conductores que a diario transitan por la zona céntrica de Tartagal.