Tarragona la rompe en Unión a los 35 y en México no salen del asombro
En México todavía no salen del asombro: Tarragona la rompe en Unión a los 35 y sus números ya dieron la vuelta al mundo. Lo que dicen desde el país donde casi nadie lo recuerda.
Cristian Tarragona se convirtió en el máximo goleador de Unión y sus números ya dieron la vuelta al mundo. A sus 35 años, el delantero de Alto Verde atraviesa un presente que sorprende puertas adentro y también afuera: en México, donde jugó entre 2017 y 2018, todavía no pueden creer el nivel que alcanzó.
El sitio mexicano El Siglo de Torreón repasó su actualidad y puso el foco en el contraste. Según publicó el medio, las expectativas que había generado su llegada a Atlante eran altas, pero su rendimiento quedó “muy lejos de lo esperado” por la gente y la dirigencia. En aquel paso, Tarragona convirtió apenas cinco goles y se alejó sin dejar una huella profunda.
El contraste que llamó la atención en México
“Hoy Tarragona aparece en las portadas deportivas de Sudamérica y sus goles lo convirtieron en una de las figuras de Unión”, destacó el mismo medio, que además resaltó que el atacante ya acumula 21 goles en su cuenta personal. La cifra refleja la dimensión del momento que atraviesa con la camiseta tatengue.
No se trata solo de una buena racha. El delantero se transformó en referencia y capitán del equipo, además de ser uno de los goleadores más efectivos de la temporada. Lo hizo a una edad en la que muchos futbolistas ya empiezan a transitar los últimos capítulos de sus carreras.
El peso de la camiseta
En su caso, parece estar ocurriendo lo contrario. Encontró continuidad, confianza y protagonismo en un club donde existe un componente emocional difícil de ignorar: es hincha de Unión. Quizás el fútbol necesitaba que llegara a Santa Fe para terminar de mostrar la versión que durante tantos años había buscado.
Aquel delantero que en México convirtió cinco veces hoy es otro o, mejor dicho, es el mismo futbolista, pero en un escenario donde pudo sentirse cómodo, importante y respaldado. El fútbol suele tener esas vueltas: un jugador puede atravesar un momento gris en un lugar y, años después, encontrar en otra camiseta el contexto que necesitaba para explotar. Tarragona parece haber encontrado el suyo en Unión.
