TanGo clavó la torre fuera del centro de Vaca Muerta y ya perfora en Río Negro
Dos pozos piloto, un bloque en la frontera de la formación y una meta que ya tiene número: 250. TanGo Energy movió la torre a Río Negro y el CEO Pablo Iuliano contó qué necesitan antes de dar el próximo paso.
La petrolera que tomó los activos de Petrolera Aconcagua Energía puso en marcha dos pozos piloto en el bloque Charco del Palenque y apunta a un desarrollo de hasta 250 locaciones. El CEO Pablo Iuliano confirmó la primicia en el ciclo EnergíaON Streaming de Río Negro.
TanGo Energy acaba de cumplir su primer año de gestión y lo festeja con un movimiento estratégico: empezó a perforar sus primeros pozos con destino a Vaca Muerta en territorio rionegrino. La apuesta no es menor: busca comprobar si la formación rinde fuera de su zona central y, con esos datos, validar un plan de 250 perforaciones.
«Esto es primicia, estamos empezando a perforar los primeros metros del primer pozo de TanGo en Río Negro, precisamente este martes», anunció Iuliano. «Muy contentos con eso, con mucha expectativa. Creemos que hay una gran oportunidad de desriskear Vaca Muerta en esta zona».
Charco del Palenque, el punto de partida
La compañía heredó los activos de Petrolera Aconcagua Energía y tiene en cartera más de 300.000 acres concesionados con potencial no convencional repartidos entre Río Negro, Neuquén y Mendoza. El arranque es en el bloque rionegrino Charco del Palenque, con dos pozos piloto diseñados para medir productividad y el comportamiento de la fractura.
Iuliano admitió que la formación tiene menor espesor que en el centro de cuenca, pero descartó que eso sea un límite: «Eso no significa que la productividad de los pozos sea menor. Estamos convencidos de que acá hay un potencial de productividad muy interesante, con pozos de alrededor de un millón de barriles».
El diseño sigue el estándar de la industria: «3.500 metros de rama, 54 etapas de fractura, 250 toneladas de arena por cada una de las etapas». Después vendrá el «tuning fino», es decir, ajustar el diseño de fractura y definir si conviene mantener esos laterales o acortarlos.
El cronograma prevé fracturar antes de fin de año y poner los pozos en marcha entre el cierre de 2026 y el comienzo de 2027. «No es un capricho de querer hacerlo rápido, es un plan diseñado para obtener los datos necesarios para validar nuestro modelo geológico, lo que esperamos en productividad y la cantidad de posiciones que tenemos para perforar», explicó.
Un hub de 250 locaciones y la mira en el RIGI
Ese modelo es la base del proyecto que TanGo planea presentar ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa reúne cuatro áreas colindantes: Charco del Palenque, Jarilla Quemada, Entre Lomas Río Negro y Entre Lomas Neuquén. Jarilla Quemada, más al este, tiene algo más de riesgo porque allí el espesor sería menor y se tocan «las fronteras de la madurez», según Iuliano.
«Hoy, con la visión que tenemos, tenemos 250 posiciones seguras para perforar. Pero como todo, nunca hay que adelantarse: siempre hay que perforar los pozos, fracturarlos, ponerlos en producción, entender con qué clase de animal nos estamos encontrando», advirtió.
El plan podría sumar una quinta área en Mendoza: Payún Oeste, un bloque de 44.000 acres cercano a la faja plegada y corrida. Iuliano reconoció que esa cercanía puede agregar complejidad, pero sostuvo que hay indicios alentadores: «Hay pozos que han atravesado Vaca Muerta y que han mostrado productividad. Han sido pozos verticales de una o dos fracturas, pero el petróleo está». También mencionó pozos algo más cortos, de 12 o 13 fracturas, en una zona cercana, que consideró «razonablemente buenos». Como en Río Negro, aclaró que el siguiente paso es «hacer los estudios, perforar, poner los pozos en producción y entender qué es lo que tenemos».
Financiamiento y el desafío logístico de 2028
El proyecto se desarrolla a través del vehículo Unconventional Resources (URSA), que mantiene un joint venture con Vista. Cada una posee el 50% y TanGo opera con mandato de URSA. «Ya tenemos el funding para hacer todo el plan de de-risking de este año y el año que viene», aseguró Iuliano.
Con los resultados de los pilotos, la firma afinará el proyecto, lo presentará al RIGI y buscará capital, ya sea vía equity o deuda. Sin embargo, el mayor desafío es logístico: «Necesitamos, a partir de 2028 o fin de 2027, tener un equipo de perforación ya perforando de manera continua. Y ese creo que es el desafío más grande».
La subsidiaria GoServices no cubrirá esa necesidad. Su equipo de perforación hoy no se usa y la unidad se reenfoca en negocios «con más ingeniería, con más tecnología», como workover, pulling y reactivación de pozos. «GoServices no tiene escala para ser una perforadora», admitió, ya que para operar en Vaca Muerta hacen falta entre cuatro y seis equipos. Sobre la cadena de suministros se mostró optimista: «En la medida que hay trabajo y demanda de trabajo, los recursos aparecen. Ya pasó en el pasado».
Más de 100 pozos reactivados
La reactivación de pozos inactivos fue uno de los ejes del trabajo en el convencional. Al asumir, la empresa recibió un parque de pozos parados muy grande: «Claramente teníamos más de 600 pozos parados. Ahí había una oportunidad». Luego precisó: «De esos 600 identificamos cerca de 180 pozos con potencial extractivo, es decir, que aún les queda petróleo y que aún pueden agregar valor».
El régimen diferencial que Río Negro estableció para campos maduros aceleró el plan. «Nos ayudó a poder reactivar más pozos de los que teníamos previstos. Ya llevamos 100 pozos puestos en marcha y nuestro objetivo es llegar a los 180», sostuvo.
En estos yacimientos, la reactivación le gana por goleada a la perforación de pozos nuevos. «La rentabilidad de una reactivación de pozo o de un workover versus un pozo nuevo no compite», remarcó Iuliano, y habló de tasas de retorno «por arriba del 30%». Aun así, la empresa sigue estudiando la apertura de nuevas capas y proyectos de recuperación secundaria, y no descarta la terciaria «más adelante».
Sobre el escenario de precios altos, el CEO aclaró que es «la única variable que no manejamos», pero puso el foco en la razón del incremento. «La seguridad del abastecimiento de una zona que no tiene conflictos pasa a ser preponderante para los países centrales y esa es una gran oportunidad para Argentina, y sobre todo para Vaca Muerta», señaló, en referencia a lo ocurrido en Medio Oriente.
Al hacer el balance general, Iuliano destacó el trabajo en el convencional, donde el objetivo desde el primer día fue revertir el declino: «Prácticamente no hemos declinado en un año, con lo cual estamos produciendo casi un 10% más de lo que veníamos produciendo hace un año atrás». Como los campos maduros caen naturalmente, explicó, el crecimiento real es todavía mayor, un resultado que atribuyó a «un equipo de profesionales muy capacitados, con el ojo muy entrenado en este tipo de activos».
También se refirió al perfil de la compañía, que todavía no está en el radar de muchos: «Somos nuevitos, aunque ya llevamos unos cuantos años en la industria y la mayoría peinamos unas cuantas canas».

